La temperatura más alta registrada en el continente antártico es de 17,5 grados y se registró el 24 de marzo de 2015 en la base argentina Esperanza, en el extremo norte de la península antártica.

Esta zona (cuyo extremo noroccidental se encuentra cerca de América del Sur) es una de las regiones del planeta que se está calentando a más velocidad, habiendo alcanzado casi los 3 ºC en los últimos 50 años. A lo largo de ese período aproximadamente un 87% de los glaciares de la costa occidental de la península han retrocedido y, en los últimos 12 años, muchos de ellos han experimentado un retroceso acelerado.

Un comité de expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha anunciado este 1 de marzo nuevos récords de altas temperaturas en la región de la Antártida, en un esfuerzo por ampliar una base de datos de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en todo el mundo.

Conocer y verificar esos fenómenos extremos es importante para el estudio de las características meteorológicas, la variabilidad natural del clima y el cambio climático inducido por el ser humano a escalas mundial y regional.

La temperatura más alta, de 19,8 grados Celsius, sin precedentes en la “región de la Antártida” (definida por la OMM y las Naciones Unidas como todas las tierras y hielos que se encuentran al sur del paralelo 60°S), se observó el 30 de enero de 1982 en la estación de investigación Signy, en la bahía Borge de la isla Signy, próxima igualmente a la Península Antártica.

Por último, la temperatura más alta, de -7,0 °C, sin precedentes en la meseta antártica (altitud igual o superior a los 2.500 metros), se registró el 28 de diciembre de 1980 en la estación meteorológica automática (sitio D-80) situada en el interior de la costa Adélie.

Por su parte, la temperatura más baja, de -89,2 °C (-128,6 ºF), jamás medida en el suelo, y no solo en la región de la Antártida sino también en el mundo entero, se registró el 21 de julio de 1983 en la estación de Vostok.

Según un comunicado de la OMM, es posible, y ciertamente probable, que puedan darse, y de hecho se den, extremos más acusados en la región de la Antártida. Como es el caso de todas las evaluaciones de la OMM, solo se validan valores extremos si se cuenta con datos de gran calidad obtenidos desde el suelo, se advierte.

La Antártida, cuya superficie es de 14 millones de kilómetros cuadrados — aproximadamente dos veces el tamaño de Australia –, es un territorio frío, ventoso y seco. La temperatura media anual oscila entre -10 °C en la costa y -60 °C en las zonas más altas del interior. Su inmenso manto de hielo tiene un grosor de hasta 4,8 km y contiene el 90% del agua dulce del mundo, que en caso de que se fundiera bastaría para elevar el nivel del mar en unos 60 metros.

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