La ceremonia de carácter republicano, es una de las más significativas de los actos del Cambio de Mando, puesto que es una sesión de Congreso Pleno que tiene sus antecedentes históricos hacia 1826 cuando se modificó legalmente el cargo de “Director Supremo”, ligado al liderazgo militar que ostentaron los próceres de los primeros años de las Guerras de Independencia, por el de “Presidente de la República”.

El primero en asumir dicho cargo fue Manuel Blanco Encalada, quien sucedió al Director Supremo, Ramón Freire, en una sobria pero significativa ceremonia ante el Congreso y, en medio de un turbulento período, tras las guerras de la independencia.

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