Me corresponde como Presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes de la Defensa Nacional despedir los restos mortales de nuestro socio el general Enrique Ruiz Bunger.
Lo hago con la profunda convicción que se nos ha ido un gran General, un líder valiente que supo prestigiar el grado de General al asumir responsabilidades en un mundo que son muy pocos los que asumen el costo de responder por sus acciones o por las de subordinados.
El General Ruiz ingresó a la Institución en el año 1945 y ascendió al grado de General el año 1975.
En el año 1979 se incorporó como socio de nuestro Cuerpo participando activamente en las reuniones y homenajes que se realizan en nuestra corporación.
La labor fundamental de este Cuerpo es mantener es espíritu de camaradería entre los Generales y Almirantes y preocuparse y apoyar a las Instituciones de las FFAA.
En el año 2012 es nombrado miembro honorario del cuerpo al haber cumplido los requisitos de permanencia como socio activo.
Como un General honorable nos deja una lección al responder por hechos realizados en su mayor parte por sus subordinados, el nunca le echo la culpa a nadie sino asumió las responsabilidades de las que se le acusaba.
En retiro fue atacado por un comando terrorista que le dejo graves secuelas que lo inmovilizaron y con las que tuvo que vivir hasta el termino de sus días.
El general Ruiz murió en el hospital institucional , atendido con cariño como el que se merece cualquier hombre que ha servido a su institución , gracias a la Fuerza Aerea que es una Institución que no abandona a su gente.
Es un gran dolor para la familia militar ver como nuestros camaradas , muchos de ellos con efermedades invalidantes se les niega la posibilidad de una muerte digna junto a sus familiares. Todas las peticiones hechas van en dirección -no de darles la libertad- sino permitirles en sus últimos días una muerte digna atendidos por sus familiares.
Que daño podría haber producido un anciano de 92 años cumpliendo su condena en su domicilio?
Hay quienes creen que se esta dando una lección para que las futuras generaciones no repitan hechos de casi medio siglo atrás , que equivocados están quienes piensan así!, lo único que se logra es despertar un sentido de solidaridad, de comprensión y de rabia en los militares y el rencor nunca ha sido un buen consejero para una sociedad que desea vivir en paz.
El general Ruiz intento buscar una mirada humanitaria para terminar sus días en su domicilio y tuvo que hacerlo fuera de Chile ya que sus peticiones fueron sistemáticamente desoídas en nuestro país. Que vergüenza para el pais .
Los derechos humanos no son para los militares porque al perecer no son considerados como humanos.
La venganza esta a flor de piel aun en nuestro país, como si con estas acciones se podrían revivir a quienes sufrieron las consecuencias de un enfrentamiento entre hermanos que los militares no buscamos.
Es pero mi General ,…tío Keko, espero que desde arriba nos ayude a buscar alternativas para pacificar los ánimos y mirarnos como hermanos para un mejor futuro para nuestros hijos y nietos. No queremos mas odio, no queremos vernos como enemigos entre chilenos.
Mi general, descanse en paz.

General del Aire
Ricardo Ortega Perrier