Terminó la retroexcavadora, empiezan tiempos mejores. Es difícil resumir el resultado de un gobierno en tantos aspectos de la vida nacional. Partió de un diagnóstico equivocado y un “programa” que no era tal: eran eslogans. De ahí en adelante casi todo fue negativo. Veamos algunos temas reconociendo lo positivo:

Positivo: poco para tanto gasto. Destaco el Acuerdo de Unión Civil. Aborto pero con opiniones encontradas. Voto chilenos en el extranjero. Reforma al binominal, pero como el resto, mal hecha. Mejoras de remuneración a los profesores, pero sin exigir realmente nada a cambio en calidad. Energía, quizás lo más rescatable.

Política: desgobierno y retroexcavadora. Gabinete de tercera división, sin liderazgo. Polarización creciente del país, destrucción de la Nueva Mayoría creada por ella misma. Ya antes había destruido a la Concertación. Reventó políticamente a la DC por influencia excesiva del PC. Tres ministros del Interior, el primero oscuro y amateur, el segundo le renunció, y el último inexistente. Martelli y administrador de La Moneda mostraron la hilacha. Defensa por omisión a Venezuela (influencia PC). Viaje a Cuba a saludar a dictador hereditario. Fiscalía manipulada. Parafernalia sobre cabildos para cambio de la Constitución que quedan en un oscuro proyecto de ley de último momento.

Economía: peor desempeño económico en 35 años. Todo parte con Arenas terminator. Clara agenda antiempresarial: “Los poderosos de siempre”. Fuerte caída de la inversión. Aumento severo de la deuda pública, y reventón del equilibrio fiscal a pesar del aumento de los impuestos. Termina con un abandono inédito del equipo económico. Reformas técnicamente muy mal diseñadas, peor implementadas. Primera rebaja clasificación de riesgo en 25 años.

Educación: si no alcanza para gratuidad, jamás habrá para calidad. Parte con un ministro que reconoce públicamente no saber de educación. A pesar de que “pensaba” que había que partir mejorando la educación pública, le sacó los patines a los subvencionados. El resultado es educación gratuita pero de peor calidad, déficit de colegios, y en universidades que entran a la gratuidad. Uso del resquicio legal de la glosa para la reforma, y una ley de educación superior inéditamente mal hecha. La des municipalización vuelve a centralizar.

Salud: salud compañero. Con el mayor presupuesto jamás se logró peor salud pública, con aumento en listas de espera con muertes, y una deuda estrafalaria en los hospitales. Huelgas continuas, término ideologizado de las concesiones.

Estilo: “Novedoso”. Lo más simbólico: “me enteré por la prensa”, “paso”, y “corten las leseras chiquillos”. Emblemático “cada día puede ser peor”. Y lo fue. Solo se topó con el 15% que la apoyó. Anuncio de cambio de gabinete por televisión.

Nubarrones: anuncio de tempestades. Son muchos, y estos son solo algunos. Sename, Gendarmería y las pensiones, Caval, escándalo Javiera Blanco, oscuro segundo piso, crisis TVN, Carabineros ni hablar, intervención electoral descarada. Inmigración inédita y descontrolada sin explicaciones. Muy mal manejo de las emergencias (inundaciones, terremotos, incendios). Nuevas notarías sin fundamento. Proyecto Dominga. Bono BancoEstado.

Misceláneos. Ministro (Insunza) que no dura un mes. El delantal blanco es grito y plata. “Tenemos que terminar la obra de Allende”. Aumento innecesario de parlamentarios que “no tienen mayor costo”. Las peores cifras de rechazo registradas por las encuestas. Un censo fallido.

En suma, Bachelet intenta la posverdad del “gran legado”, pero la evidencia nos dice otra cosa muy diferente.

/Blog de Sergio Melnick para La Tercera

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