“Yo acuso”. Con ese nombre, que alude a la famosa carta abierta escrita por el intelectual francés Emile Zola en 1898, comenzó a circular esta tarde en grupos de Whatsapp de ex colaboradores de Sebastián Piñera un mensaje del ex mandatario, donde vuelve a cuestionar en duros términos las acusaciones que le han hecho con respecto a su rol en la compra de acciones de la pesquera Exalmar por parte de Bancard y las operaciones vinculadas a la minera Dominga durante su gobierno.

El mensaje fue publicado esta tarde en el Facebook de Piñera, retomando la ofensiva contra los cuestionamientos, luego de que este martes diera una conferencia en su fundación Avanza Chile.

Reiterando que las críticas a su juicio son “canallescas”, Piñera comienza abordando el tma de la inversión minera. “La acusación plantea que mi familia, a través de una empresa y junto a muchos otros inversionistas chilenos, realizó una inversión de capital de riesgo, en una empresa de exploración y desarrollo de proyectos mineros. Esta inversión se realizó el año 2009 y se vendió íntegramente el año 2010, antes que se hubiere realizado gestión alguna de carácter administrativo ante el Estado, relacionada con el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA). Esto es verdad, pero es también absolutamente legal y legítimo”, señala.

Pero luego, agrega que “lo miserable es relacionarlo, sin antecedente ni fundamento alguno, con una supuesta actuación indebida de mi persona como Presidente, al proponer a la empresa Suez relocalizar el Proyecto Termoeléctrico a carbón denominado Barrancones, no para proteger la valiosa biodiversidad de Punta Choros e Isla Damas, como lo afirmé como presidente en esa época, sino que para favorecer intereses familiares en un proyecto minero, del cual no participaba como persona ni en la gestión ni de la propiedad”.

“La única relación entre estos dos proyectos es que ambos se localizan en la región de Coquimbo. En todo caso, como es evidente, a la empresa minera le habría favorecido y no perjudicado tener una fuente energética y un puerto cercanos”, plantea Piñera.

Sobre el caso Exalmar, el ex mandatario apunta que “la acusación sostiene que el año 2010 mi familia, a través de una empresa y junto a muchos otros inversionistas chilenos, realizó una inversión en una empresa pesquera denominada Exalmar. Esto es verdad, pero es también absolutamente legal y legítimo”.

“Lo despreciable es afirmar o insinuar, sin ningún antecedente ni fundamento, que como Presidente no sólo intervine en la compra de Exalmar, a través de una sociedad en la cual no participaba ni en la gestión ni en la propiedad, sino que también ya conocía el fallo de La Haya el año 2010, es decir antes de los alegatos ante la Corte de la Haya y tres años antes de que el fallo se diera a conocer el año 2013. O peor aún, insinuar, sin aportar ningún antecedente o fundamento, que como presidente habría buscado un fallo desfavorable para Chile, con el propósito de favorecer a Exalmar, que ni siquiera opera en la zona sur de pesca del Perú”, señala.

En el tercer punto, replica las declaraciones del fiscal regional Manuel Guerra a Reportajes de La Tercera, citando de forma íntegra el siguiente párrafo de la entrevista. “En la querella no viene ningún testimonio concreto que dé cuenta de lo que se denuncia, sino que aquí lo que hay es una interpretación que hace el querellante. Al día de hoy, lo que puedo decir seriamente, cuando ya no estamos en una etapa de secreto de investigación, es que lo que tenemos acreditado son todas aquellas circunstancias que dieron cuenta de la operación de adquisición de acciones Exalmar, pero no podemos afirmar que se haya facilitado información privilegiada o reservada del litigio de La Haya”.

El último punto lo dedica a ahondar en sus críticas a la querella presentada por el diputado Hugo Gutiérrez. “No seamos ingenuos. Las querellas presentadas por el diputado PC Hugo Gutiérrez no tienen ningún fundamento. Los abogados patrocinadores son sus asesores legislativos, remunerados por el Congreso Nacional, con recursos de todos los chilenos. Parlamentarios de la Nueva Mayoría actúan como teloneros y cajas de resonancia de las acusaciones infundadas del diputado comunista.

“Nada de esto es casualidad. Enfrentamos perfectamente orquestada y con una clara y obvia intencionalidad política, reñida con la verdad, la justicia y la decencia, que solo puedo calificar como canallesca”, cierra el mensaje.

/La Tercera
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