A las siete de la tarde de ayer despegó el vuelo comercial a Osorno en el que iban los restos del ex sargento de la 3ª Comisaría de Osorno Gustavo Muñoz Albornoz, condenado a permanecer preso en Punta Peuco por 10 años y un día por secuestro y homicidio en 1973.

El ex uniformado era un enfermo terminal de 76 años, por el cual la agrupación de familiares de los reos de ese penal había recurrido al Instituto Nacional de Derechos Humanos y al presidente del Colegio Médico.

Les pedían que fueran al recinto a inspeccionar el estado de los presos, y en particular el de Muñoz, que se encontraba en el Hospital Dipreca en condiciones que atentaban contra los derechos humanos, dijeron a “El Mercurio”.

La familia del fallecido es de Osorno y sus hijas viajaron a Santiago para recibir el certificado de defunción, en el que dice que murió por paro respiratorio, y el cadáver de su padre. Pamela Muñoz, la hija mayor, dijo junto a su hermana Ana María que en enero el ex sargento estuvo internado en el Hospital Dipreca y lo vieron engrillado, pero que “el médico le pidió al gendarme que le sacara eso. El gendarme respondió que tenía instrucciones de mantenerlo así, pero le hizo caso al doctor”, relató.

Mario Carroza, ministro investigador de casos de derechos humanos, comentó ayer sobre ese hecho: “Si la persona no ofrecía algún tipo de peligrosidad, no tiene sentido que se le apliquen ciertas medidas de seguridad extremas. No me parece que fuera necesario”.

Coincidió Pamela Muñoz, quien señaló: “¿Para dónde pensaban que se iba a ir, si apenas podía respirar?”. El 10 de febrero, cuando a ella le correspondió viajar, porque se turnaban por razones económicas, su padre ya no estaba en Dipreca, sino que en el Hospital de Carabineros de la calle Antonio Varas. Y ahí nunca lo engrillaron. Le entregaron el cuerpo y ella agradece que ahí mismo lo vistieron. Luego se fueron a la funeraria Azócar, a velarlo en solitario. “Mi mamá llamaba todos los días al Hospital Penitenciario para preguntar por su salud. En realidad, cuando trasladaron a mi papá a Punta Peuco, no alcanzó a estar ni 15 días cuando se descompensó. Lo llevaron a Dipreca y luego al Hospital Penitenciario. Ahí estuvo alrededor de un año, más o menos. Luego comenzaron a trasladarlo entre el Hospital Penitenciario, de Carabineros y Dipreca. A mi papá se le estaban llenando los pulmones de agua. Él iba a diálisis los martes. Ella llamó en la tarde y le dijeron que había fallecido cerca de la una de la tarde”.

Pamela dice que su madre está esperando los restos de Muñoz en Osorno. Que ella y su hermana no tuvieron cupo en el avión, así es que viajarían en bus. “Nosotros, como familia, viendo lo que mi papá estaba padeciendo y que con las tres veces que habíamos pedido que lo indultaran no iba a pasar nada, porque se había vuelto un asunto de venganza, lo único que queríamos era que descansara”.

Fuente: Emol.com

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