«Mientras subsistan las dificultades de la oposición, incluso para llevar una lista común o una postura común, cuando hay partidos que generalmente se apartan de cualquier acuerdo, es difícil que el país nos vea como una opción válida desde el punto de vista político, eso es cierto». Con esta autocrítica el senador José Miguel Insulza (PS), relata el complejo momento que vive la oposición en cuanto a proyecto común y falta de liderazgos.

Este fue uno de los temas que el ex ministro desarrolló con la periodista Pilar Molina.

-¿Qué pasa con la oposición? ¿Está ayudando a salir de la crisis sanitaria y reactivar los empleos, considerando que hoy hay 3 millones de personas que no tienen empleos y que cuatro meses atrás estaban trabajando?

-Yo creo que sí, casi todos los planes que el gobierno ha presentado se han recibido, y si esto es a raíz de lo que pasó hace un par de días atrás con el rechazo en el Senado de la ley sobre pymes, que era una ley tributaria que fue presentada como la ley de ayuda a las pymes, y la verdad es que se consideró que no era suficiente para eso, y sí se rechazó, porque ya estaba aprobada en la Cámara de Diputados, fue para llevarla a la comisión mixta y tratar de introducir algunas otras cuestiones que nos parecían importantes.

-Pero el ministro de Hacienda consideró que la postura en la sala del Senado incumplía el acuerdo al que había llegado el gobierno con los partidos más moderados de la oposición, que son el PS, el PPD, y la DC. Porque este era un proyecto que era una transcripción de lo acordado, y sin embargo, también se lo rechazaron. La sala en la Cámara a su vez aprobó un fondo covid por 12 mil millones de dólares, pero con muchas condiciones…

-Sí, si estamos de acuerdo en eso, pero el problema es que el gobierno pone demasiadas cosas que no tienen nada que ver con el proyecto, y omite otras que sí tienen que ver. Como digo, el problema principal en el caso de las pymes fue porque se dijo que este era un proyecto de pymes, y no lo era, era para otras cosas, debió haberse planteado así desde el principio y no introducir cosas que hacían ruido en el proyecto. Queremos que ese acuerdo se produzca y estamos esperando que el ministro se decida cuándo va a ocurrir la comisión mixta. Pero yo tengo muy claro que estos impasses son negativos, no son lo que uno quisiera, tenemos que sacar las cosas adelante, y soy de aquellos que cree que cuando se habla de impuestos y de medidas de estímulos y todo lo demás no hablamos solamente de la pequeña y mediana empresa, por cierto que no, hablamos de todas las empresas, porque todas tienen que contribuir al país, y todas dan empleo, mucho empleo. Pero necesitamos un proyecto que realmente también proteja a las micro, pequeñas y medianas, y consideramos que ese proyecto no protegía precisamente a las micro, pequeñas y medianas empresas.

-¿O sea el ministro de Hacienda se equivocó cuando dijo que ustedes habían incumplido el acuerdo que habían firmado?

-No, yo diría que no se equivocó, en general, el acuerdo existe y creo que estamos de acuerdo en cumplirlo, pero en el marco de una propuesta que también abarque de mejor manera a las pequeñas y medianas empresas.

-¿Pero cuál es el ánimo de la oposición? Porque después de la cuenta presidencial lo que uno vio era que el Presidente no criticó a la oposición, más bien alabó lo que hicieron los gobiernos de la Concertación no hubo ninguna crítica directa y llamó a la unidad, a enfrentar los desafíos de la pandemia, la recuperación de los empleos e incluso el plebiscito, una de las causas de la oposición. Sin embargo, el domingo la oposición completa sacó una carta tipo «declaración de guerra», donde no le reconocen nada al gobierno y hay una crítica hostil. ¿Está de acuerdo con ese tono de la carta?

-Efectivamente tanto de una parte y de la otra han existido frases que son completamente innecesarias, estoy de acuerdo en eso. No estamos en guerra, no estamos por negarle la sal y el agua ni estamos tampoco por generar conflictos. Hay un grado de irascibilidad, las voces se ponen un tanto irascibles efectivamente, creo que tiene que ver con la situación que vivimos, pero yo por lo menos no estoy en absoluto en una posición de cierre completo ni mucho menos, estoy por conversar los temas, hay que conversar y tratar de llegar a algún entendimiento, y así espero que se produzca.

«Lo que pasó con el 10% (de las AFP) le ha dado a la gente, en general, un sentido muy claro de titularidad de sus fondos, y no creo que Constituyente o no Constituyente nadie esté por expropiar los fondos ni mucho menos».

-¿Y usted senador se va a abrir a algunas negociaciones con el tema de la reforma previsional, donde la oposición también hoy está cerrando filas?

-Se ha presentado por la oposición una propuesta al gobierno, entendiendo bien que tenemos que ponernos de acuerdo también en eso, y estamos esperando.

-Pero que no es lo aprobado en la Cámara. Pretenden que el 60% de la cotización total vaya a un sistema de reparto, a pesar de que usaron el argumento de la titularidad y la propiedad de los fondos para invocar el retiro del 10%.

-Sí, reconozco que en eso hay un problema, por lo tanto, habrá que verlo. Pero primero, esperemos que el gobierno responda claramente a eso y diga «no, no estamos de acuerdo en esto, estamos de acuerdo en esto otro», y ahí veremos qué es lo que hacemos. Pero lo que no se puede es esperar que en cualquier momento la oposición presente propuestas que sean 100% de lo que el gobierno quiere.

-Pero el senador Juan Pablo Letelier señaló que si el gobierno no aceptaba que los 6 puntos porcentuales de aumento de la cotización se fueran a una cuenta de reparto y no a las cuentas individuales de los trabajadores, se iban a ver en la constituyente. ¿Usted está de acuerdo con ese planteamiento?

-Es posible que no haya acuerdo esta vez, creo que eso es cierto. Es difícil, no es solamente el asunto de esos puntos, sino que una cantidad de otros. No ha habido respuesta del gobierno. Ahora, respecto de la constituyente, pienso que efectivamente lo que pasó con el 10% le ha dado a la gente en general un sentido muy claro de titularidad de sus fondos, y no creo que constituyente o no constituyente nadie esté por expropiar los fondos ni mucho menos.

-¿Y no es contradictorio estar planteando ahora que todo el aumento de la cotización se vaya a una cuenta de reparto?

-Esa es la posición que ha salido de los partidos de oposición… Reconozco que eso tiene dificultades, y se ve claramente en las encuestas, evidentemente la gente no quiere eso, por eso habrá que revisar ese asunto. Pero ahora es difícil, cuando ya se estaba trabajando en esto de la ley, y la oposición tenía que presentar una postura frente al gobierno, era difícil pedir un cambio en esa postura. Lo estamos discutiendo en todo caso, no crea que somos insensibles a lo que pase en la sociedad, por el contrario.

-Es que eso es lo que ha parecido, que no están dispuestos a transar, porque cuando el senador Letelier dice «nos vemos en la constituyente»…

-Sí, en la constituyente también habrá que transar si la gente quiere mantener sus fondos de manera privada, como corresponde. Si esta cosa no se puede hacer a espaldas de la gente, además no veo mucho cómo se podría hacer una cosa así. Realmente lo que los titulares de las cuentas quieren es otra cosa.

-¿Usted cree que la oposición se está haciendo cargo de la mala evaluación del Congreso, que es mucho más baja que la del Presidente? Tampoco tienen un líder salvo que le guste el del PC, Daniel Jadue, para la presidencial…

-A mí no me gusta Jadue para la próxima presidencial. Y creo que es cierto que nuestra parte de la oposición no ha dado todavía con una buena conexión con la gente y hay que reconocer que eso repercute fuertemente en las encuestas también, eso es una cosa negativa, es malo el nivel de aprobación que tiene el Congreso y no es bueno el nivel de aprobación que tiene nuestro sector, y eso hay que considerarlo. Estoy de acuerdo con usted, no creo que por este camino vayamos a obtener una nueva oportunidad de gobernar el país… Mire, ayer estuve viendo matinal, cuando en un matinal el alcalde Jadue lo tienen 30 minutos y después van a avisos, y ponen de nuevo al alcalde Jadue, quiere decir que el alcalde Jadue tiene rating en la televisión, y si usted mira el canal paralelo, el alcalde Lavín llevaba como 40 minutos también. Eso muestra que efectivamente hay una tendencia incluso en la prensa hoy a acoger mucho más a los extremos, a los dos sectores. A la gente le entusiasma. Creo que la prensa tiene su propio juego económico inmediato y mediático. Lo que atrae hoy son los extremos, y eso es muy negativo. Podemos terminar en una situación como la que ocurrió en Brasil, con un candidato de extrema izquierda y otro de extrema derecha, y el centro no tuvo ninguna posibilidad de pronunciarse. Eso puede ocurrir efectivamente.

-¿Pero cuánto de ese vaciamiento del centro responde a que lo que fue la Concertación ya no existe y que parecen solo bailar la música que pone el PC y el FA, que no valoran los acuerdos?

-Lo primero es cierto, lo segundo no. Hay una cierta radicalización en algunos sectores, no cabe ninguna duda, es ver lo que pasó no solamente en la pandemia, sino en los últimos 8 meses. Pero todavía creo que este país es numéricamente mucho más de centroizquierda que de ningún otro sector, y que desgraciadamente eso no lo estamos expresando bien.

-¿Usted cree que hoy la oposición, desde el PC hasta el FA y la ex NM, podrían estar gobernando mejor cuando son ideológicamente mucho más diversos que los partidos del oficialismo, y están realmente en una posición difícil hoy?

-Efectivamente mientras subsistan las dificultades de la oposición, incluso para llevar una lista común o una postura común, cuando hay partidos que generalmente se apartan de cualquier acuerdo, es difícil que el país nos vea como una opción válida desde el punto de vista político, eso es cierto. Y para mí el tema de la unidad de la oposición pasa por una discusión sobre lo que realmente queremos lograr en el país. Por ejemplo, con el alcalde Jadue comparto gran parte de las críticas que él hace a la política del gobierno, pero las cosas a las que apunta, las propuestas, no todas me parecen razonables.

-Hasta aquí las propuestas de la NM siempre son divididas, y no hay acuerdo, hasta aquí no tenemos claro cuáles son las propuestas, pero en lo que siempre coinciden es en la crítica hostil al gobierno, eso los une.

-Sí, estoy de acuerdo en eso

«Todavía tenemos un problema importante como oposición, somos mejores opositores que constructores en este momento».

-Y ahora están listos para ir todos juntos al plebiscito y a las ocho elecciones que vienen por delante. ¿Eso va a ser viable, están maduras ya las relaciones para tener propuestas comunes, unirse electoralmente con el PC y el FA?

-No, creo que es difícil unirse sin propuestas comunes, porque si hacemos una campaña unidos cada uno va a estar diciendo cosas completamente distintas del otro, y eso no es muy favorable, y creo que ese problema existe, yo lo reconozco. Ahora, sí, efectivamente une mucho la crítica al gobierno, nosotros creemos que el gobierno no lo está haciendo bien, pero otra cosa es que hayamos dado ya con la presentación sobre qué es necesario hacer para una etapa como la que está viviendo el país. Y eso es bien complicado, porque el año de las 7 elecciones va a ser el año del 90%. O sea, la economía del país va a ser el 90% de lo que era el año anterior, y eso va a provocar más conflicto social. Si el sistema político, si el Estado, incluyendo también al Parlamento, no es capaz de dar con fórmulas que permitan que echemos a andar nuevamente la economía y pongamos a la gente nuevamente a trabajar. Yo estoy admitiendo con esto que creo que todavía tenemos un problema importante como oposición, somos mejores opositores que constructores en este momento.

-Uno ve que la izquierda está empeñada en que no se reabra la economía, y no se recuperen los empleos, porque hay una amenaza al Presidente todo el tiempo cuando se habla del plan «Paso a Paso», que además lo critican en la declaración del domingo. Están siempre diciendo que no se sacrifique la salud de los chilenos por la recuperación económica, no dicen que es para la recuperación de los empleos y que no haya hambre… ¿No hay una obstinación a impedir la reactivación del país?

-Aquí no hay ninguna conspiración, puede haber gente de izquierda, la habido en otras ocasiones también, y en la derecha, los que creen que mientras más mal les vaya al país mejor les va a ir a ellos, pero esa no es nuestra intención, se lo aseguro, lo que pasa es que algunas obstinaciones y molestias se deben fundamentalmente a que nosotros hemos hecho propuestas amplias, serias. Esto que hoy se empieza a discutir realmente, y ya es un poco tarde creo, que es el ingreso familiar único para todos los chilenos que estaban en necesidad de hacerlo, se convirtió finalmente en siete u ocho proyectos pequeños llenos de letra chica y con problemas, que al final están costando la misma plata y no dieron nunca una respuesta adecuada. Eso ha provocado un cierto antagonismo respecto de la forma en que el gobierno hace las cosas. El otro día lo que pasó con las pymes fue exactamente eso, había una reunión programada en el Senado con las pymes, llegaron todos los dirigentes de las pymes y empezaron a decir todo tipo de cosas respecto de lo que no tenía. Eso fue, y eso creó un clima en el Congreso, en el Senado. Entonces al día siguiente cuando algunos de esos mismos dirigentes mandaron una carta diciendo «pero por favor aprueben la ley», ya no habíaa posibilidad de hacerlo.

-O sea, las pymes querían que aprobaran la ley y no la aprobaron igual…

-Pero el señor Swett, el señor Araya, la señora Mustakis, para nombrar a los tres que firmaban la carta, habían estado el día antes en el Congreso diciendo que la ley no servía.

-¿Y qué posibilidades hay que dentro de la oposición se planteen posiciones más centristas y de mayor acuerdo?

-Existe esa posibilidad, no hay que desecharla de ninguna manera. Pero creo que en este momento esto pasa por dos temas fundamentales, uno que esta en marcha, la posibilidad de llegar a los acuerdos económicos necesarios, creo que es posible hacerlo y lograrlo. Y otra tiene que ver fundamentalmente con las garantías de un plebiscito adecuado y un diálogo para los efectos de ese aspecto. Si ponemos el acento en 3 cosas, que son hacer bien el tema de la transición económica, hacer bien el tema sanitario, que está marchando bastante mejor desde el punto de vista del diálogo, a pesar de que todavía hay problemas, y hacer bien el camino hacia el plebiscito, yo creo podemos ponernos de acuerdo en esos tres aspectos. Pero no solamente el Presidente declara esos problemas, y reconozco que los declara, pero al mismo tiempo después anuncia lo que se va a hacer. Por ejemplo, creo que respecto al plebiscito se ha seguido el camino adecuado, se está discutiendo con el gobierno y con el Servel en la comisión de Constitución del Senado, todas las medidas necesarias de seguridad para el plebiscito, ese es el camino que hay que seguir, si esto no puede ser sobre la base de llegar a acuerdos generales, y después yo no te muestro el proyecto y te lo mando al Senado para que lo apruebes con discusión inmediata, eso pone tenso a senadores y diputados.

-¿Usted le pone el peso de la responsabilidad de no llegar acuerdos al gobierno más que a una actitud de la oposición?

-No, no, a los dos lados, no soy tan unilateral, creo que tambien ha habido problemas de parte nuestra, por cierto que los ha habido.

«Llegar a un impuesto así, al voleo, en una especie de reforma constitucional, y que se cobraría ahora por una y única vez, no, yo no estoy de acuerdo».

-¿Está de acuerdo con el impuesto a los súper ricos que se viene con la misma fórmula de usar una reforma constitucional para sortear el tema que no pueden legislar los diputados en materia tributaria?

-Mire, yo estoy convencido de que el sistema tributario todavía es profundamente injusto y que después de impuestos, el coeficiente de desigualdad queda exactamente igual que lo que era antes, por lo tanto, hay que ir necesariamente a un sistema de escalonamiento de los impuestos mucho más amplio que el que existe hoy, llegando hasta extremos bastante mayores en la parte más alta de impuestos. Pero por llegar a un impuesto así, al voleo, en una especie de reforma constitucional, y que se cobraría ahora por una y única vez, no, yo no estoy de acuerdo.

-Como decía un tuit, los súper ricos se van a ir y van a sacar sus súper plata fuera del país, y vamos a quedar súper pobres…

-Exacto, y voy a ser más negativo, creo que muchos lo están haciendo ya. Y no son los empresarios chilenos, son empresas extranjeras que están pensando en desinvertir, y eso es una consecuencia grave.

«Un nuevo estallido social este país no lo resiste. Sería una caída de la economía y del desarrollo del país que duraría por varios años».

-¿Cree que la actitud de la oposición es suficientemente clara también frente al retorno de la violencia, o también la están usando como un arma de presión? Porque esa es otra cosa que está influyendo en el mundo empresarial para retener la inversión, según las encuestas.

-Hay mucha gente que teme que a penas haya una cierta normalidad, en ese mismo momento empiece todo el estallido social. Y pienso que un nuevo estallido social este país no lo resiste. Sería una caída de la economía y del desarrollo del país, y de la condición de los chilenos que duraría por varios años.

-¿Usted está dispuesto a sostener, a defender una especie de silencio o complicidad frente a la violencia, cuando la otra vez le hicieron bullying, le atacaron su sede, lo llevaron al Tribunal Supremo, solo por decir que los asaltos masivos del Metro para no pagar la tarifa no eran lo correcto, o por no haber votado la acusación constitucional contra el intendente Guevara? ¿Usted puede hoy sostener posiciones moderadas, como decir eso y defenderlo?

-Algunos comunales de pronto le piden al Tribunal Supremo que me expulsen, y otro montón de cosas, seguramente con lo que pasó hace días atrás con el juez Mena, en que fuimos 10 votos de oposición a su favor, pero yo no miro las redes sociales, no miro los tuits nunca, porque no me dan las ganas de verlo… Ahora, no soy vulnerable a lo que dice mi gente, mi partido, yo considero sus posiciones, pero no creo que esté amarrado ni mucho menos a hacer todo lo que se dice. No creo que los parlamentarios sean completamente independientes como algunos pretenden, creo que sí tienen dependencia de sus partidos, pero también tienen un espacio en el cual tienen que decidir ellos lo que creen que es mejor, teniendo todos los antecedentes.

-¿Y ese espacio existe hoy para los senadores y parlamentarios que eran de la Concertación?

-Creo que existen si son capaces de cumplir con sus propios principios, si estamos en una crisis. Alguien dijo alguna vez que en los momentos críticos es cuando uno tiene que empezar a vivir de acuerdo con sus principios, esa es la realidad. Yo por lo menos he condenado la violencia desde el primer día y la sigo condenado ahora, nada justifica que condenemos la violencia de un lado y no la violencia del otro. Un país no puede vivir con violencia.

Por Pilar Molina para ellibero.cl

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