El ex presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, señaló que “fue un despropósito vetar a Raúl Mera por razones políticas”, luego que la sala del Senado rechazara la nominación del ministro de la Corte de Apelaciones de Valparaíso para integrar el máximo tribunal.

“Raúl Mera es un muy buen ministro. Muy trabajador, muy instruido. Se maneja muy bien en muchos temas”, expresó Juica.

La designación de Mera, cuyo nombramiento necesitaba 29 votos, fue aprobada solo por 28 senadores y rechazada por 14. Además, estuvo marcada por algunos cuestionamientos políticos por su fallo en el caso Los Queñes, en el cual fueron absueltos funcionarios de Carabineros acusados de la muerte de los ex frentistas Cecilia Magni y Raúl Pellegrin en octubre de 1988.

Milton Juica, quien fue nominado por el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle para integrar la Corte Suprema el año 1998 y cuyo nombramiento fue rechazado por la derecha por su rol en el Caso Degollados, asegura que el sistema de nombramientos es “nefasto” y “aterroriza a los jueces”.

“Me parece que fue un error (el rechazo de Raú Mera) porque se cedió el poder que tiene el Presidente de la República para designar él a los ministros. Y esto pasa entonces a una cámara política que, lo que más le interesa, son las cuestiones políticas. Por lo tanto, ponen al medio a un magistrado y pasa que los magistrados son considerados no por su prestigio, calidad, idoneidad y talento, sino que de la manera en cómo han resuelto ciertas contingencias de carácter político. Eso es lo más grave, porque atenta directamente contra la independencia de los jueces”, indicó.

En relación a cómo afecta la independencia judicial luego del rechazo del Senado, Milton Juica señaló que “se requiere que los jueces comulguen con ciertas ideas políticas para obtener una votación que le sea favorable. Como siempre lo he señalado, me parece nefasto el sistema. Porque en todas las oportunidades, no hay en ninguna parte un reproche respecto de la calidad jurídica, la idoneidad y moralidad. Además, el magistrado tiene que ir a dar cuenta ante los parlamentarios y ellos no tienen mucha idoneidad ni calidad ni la moral como para censurar a los jueces”.

“Debe considerarse solo la calidad del magistrado para merecer un ascenso, pero no la manera en cómo resuelve los conflictos. Eso es muy dañino para la sociedad, para la seguridad jurídica y, naturalmente, para la paz pública”, expresó.

De esta forma y tras la decisión del Senado, la Corte Suprema deberá definir con qué nombre llena la quina de postulantes.

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