El ex fiscal del caso Caval, Luis Toledo, presentó la mañana de ayer lunes su renuncia a la postulación para ocupar la notaría de San Fernando, en un caso que generó una de las últimas polémicas del gobierno de Michelle Bachelet.

Toledo había sido designado la semana pasada como notario, en un episodio donde el ministro de Justicia, Jaime Campos, había debido retirar un nombramiento previo de otra persona del trámite de toma de razón en la Contraloría para asignarle el cupo. Algo que, según fuentes de gobierno, habría ocurrido tras gestiones de La Moneda.

El nuevo ministro de Justicia, Hernán Larraín, anunció que se paralizaría la designación, dejando a Toledo en un complejo escenario.

Así, el ex fiscal envió un documento a la Contraloría desistiendo de su candidatura, con lo que -en la práctica- no podrá ocupar la plaza en San Fernando.

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