Culminó la audiencia de juicio abreviado contra los siete imputados del caso secta en Colliguay ocurrido en 2013, donde un lactante murió bajo las órdenes de Ramón Castillo, alias Antares de la Luz.

Concluidos los alegatos de las defensas, la magistrado dio paso al veredicto del juicio abreviado en donde se condenó a Natalia Guerra como autora del delito parricidio en contra de su hijo; y a Pablo Undurraga, sindicado como la mano derecha de Ramón Castillo, como autor del delito de homicidio calificado en su grado consumado.

También se condenó a David Pastén, María del Pilar Álvarez, Carolina Vargas, Josefina López, y Karla Franchy, como encubridores del delito de homicidio calificado en su grado consumado.

La sentencia definitiva de las penas aún no estaría determinada, pero podrían ser sustitutivas, debido a las irreprochables conductas anteriores de los acusados. Ello se dará a conocer el lunes 6 de marzo a las 11:00.

En la audiencia de ayer, la fiscalía realizó una lectura del informe psicológico de cada uno de los imputados, en el que se señaló, entre otras cosas, que Ramón Castillo no constituía rasgos paranoicos, sino más bien una conducta esquizoide motivada por el uso de alucinógenos y otros rasgos de personalidad limítrofe, lo que también catalogaron como aplicable para el imputado Pablo Undurraga.

En el caso de Natalia Guerra, a pesar de las características de trastorno histriónico, se determinó por parte de fiscalía su consciencia ante los hechos consumados, potenciados por rasgos ligados a la tormentosa vida familiar que tenía. La fiscalía insistió en pedir cinco años de cárcel para Guerra y Undurraga, y tres años para el resto de la secta.La única integrante del grupo que no formó parte de las audiencias fue Francisca Ceroni, quien había sido sobreseída de todo cargo.

/Soy Valparaíso

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