En marzo de este 2017, Sebastián Piñera tenía programado con tranquilidad, plantear de manera oficial si irá o no como candidato, por segunda vez, a La Moneda. Aunque aún no se pronuncia al respecto, en el camino y mientras decide el día del anuncio –medida que a la izquierda le molesta y a algunos de derecha también- han ido surgiendo en su contra denuncias por conflictos de interés y negociación incompatible en empresas del rubro de la pesca y de la minería.

Las acusaciones han sido formuladas por el diputado del Partido Comunista (PC), Hugo Gutiérrez, quien ha reiterado, a través de los medios de comunicación, que cuenta con los antecedentes suficientes para haber solicitado que el ex Mandatario sea investigado por el Ministerio Público y se esclarezca su responsabilidad en los hechos en los que se le involucra.

La primera denuncia en contra de Sebastián Piñera apunta a la sociedad de inversiones Bancard (de su propiedad) y la compra de acciones por parte de dicha entidad a una de las principales pesqueras peruanas –Exelmar con el 9,10% del capital, transformándose en su segundo mayor accionista-. Esto, ocurrió justo cuando aún era Mandatario y Chile mantenía abierto el conflicto con Perú ante la Corte Internacional de La Haya, por la demanda de ese país para modificar el territorio marítimo y cuyo fallo, finalmente, fue desfavorable para Chile, perdiendo 22 mil kilómetros cuadrados de mar patrimonial.

En noviembre del año pasado, Piñera, tras conocerse esa denuncia, aseguró en los medios que “en abril del año 2009, y antes de asumir una candidatura presidencial, en forma voluntaria e inédita, constituí un fideicomiso ciego, gestionado por cuatro instituciones financieras chilenas reguladas por la Superintendencia de Bancos y Valores de nuestro país, con el propósito de administrar, con absoluta autonomía y sin ninguna información al suscrito, las inversiones financieras en Chile del Grupo Bancard”, agregando que “asimismo, y con igual fecha, me desligué totalmente de la gestión, administración y decisiones de inversión de las empresas del Grupo Bancard, las cuales con total autonomía y sin ninguna participación del suscrito, administran hasta el día de hoy las inversiones del Grupo Bancard en el extranjero”.

Según publicó El Mostrador –en noviembre de 2016-, la sociedad de inversiones Bancard habría manifestado que “aunque la inversión no estaba en el fideicomiso ciego, Piñera no estaba al tanto de la misma y que la decisión de invertir se hizo sin la participación  del ex Jefe de Estado”.

A ese escenario se suma que, en los últimos días, se ha planteado que el hijo de Sebastián Piñera (Sebastián Piñera Morel) estaba en conocimiento de las inversiones de Bancard en la pesquera Exalmar, información que, supuestamente, habría manejado a través de correos electrónicos. Sobre este punto, el ex Mandatario afirmó, en forma tajante, levantando la molestia del gobierno, que “el PC a través de algunos de sus diputados y también con la participación o complicidad de algunos personeros de la Nueva Mayoría, está desarrollando una canallesca y sistemática campaña sucia, cuyo objetivo es tratar de enlodar mi trayectoria y confundir a la opinión pública con un claro propósito: impedir o dificultar una eventual candidatura presidencial por mi parte. Tal vez, porque esa candidatura aparece, hoy día, encabezando todas las encuestas de opinión pública”.

Otra de las más recientes denuncias en contra de Sebastián Piñera por parte del diputado, Hugo Gutiérrez, dice relación con la misma sociedad Bancard y las inversiones de la firma en  la Minera Dominga, cuando era candidato a la presidencia y que mantuvo tres meses después de haber asumido el sillón de La Moneda. Según lo señalado por el diputado, Gutiérrez, esa compañía –con la ayuda de Piñera- se habría visto beneficiada por la decisión del, entonces, Presidente, de rechazar la instalación de la termoeléctrica de Barrancones.

Luego de la denuncia del parlamentario comunista, el Ministerio Público decidió remitir los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado para que el organismo también indague este nuevo flanco de conflicto en contra del ex Mandatario.

En la jornada de ayer miércoles 1 de marzo, en las redes sociales, Sebastián Piñera volvió a reiterar sus críticas en contra de quienes lo atacan, asegurando en un mensaje titulado “Yo acuso” que “la acusación plantea que mi familia, a través de una empresa y junto a muchos otros inversionistas chilenos, realizó una inversión de capital de riesgo, en una empresa de exploración y desarrollo de proyectos mineros. Esta inversión se realizó el año 2009 y se vendió, íntegramente, el año 2010, antes que se hubiere realizado gestión alguna de carácter administrativo ante el Estado, relacionada con el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA). Esto es verdad, pero es también absolutamente legal y legítimo”. Agregó que en el caso de la minera “lo miserable es relacionarlo, sin antecedente ni fundamento alguno, con una supuesta actuación indebida de mi persona como Presidente, al proponer a la empresa Suez relocalizar el Proyecto Termoeléctrico a carbón denominado Barrancones, no para proteger la valiosa biodiversidad de Punta Choros e Isla Damas, como lo afirmé como Presidente en esa época, sino que para favorecer intereses familiares en un proyecto minero, del cual no participaba como persona ni en la gestión ni de la propiedad”.

En cuanto a la pesquera peruana Exalmar, el ex Mandatario dijo en su cuenta en las redes sociales: “Lo despreciable es afirmar o insinuar, sin ningún antecedente ni fundamento, que como Presidente no sólo intervine en la compra de Exalmar, a través de una sociedad en la cual no participaba ni en la gestión ni en la propiedad, sino que también ya conocía el fallo de La Haya el año 2010, es decir antes de los alegatos ante la Corte de la Haya y tres años antes de que el fallo se diera a conocer en 2013. O peor aún, insinuar, sin aportar ningún antecedente o fundamento, que como Presidente habría buscado un fallo desfavorable para Chile, con el propósito de favorecer a Exalmar, que ni siquiera opera en la zona sur de pesca del Perú”.

¿Falta de previsión de Piñera y su equipo?

Claudio Fuentes, cientista político de la Universidad Diego Portales, consultado si es que, a su juicio, hay una estrategia pre-concebida para desestabilizar a Sebastián Piñera y afectar su eventual segunda candidatura presidencial, de parte del Partido Comunista y de la Nueva Mayoría sostiene que “efectivamente, los partidos políticos, en general, piensan en términos de estrategias políticas en torno a sus intereses. No estoy seguro si se trata del diputado Hugo Gutiérrez, en particular, o una definición más cupular del Partido Comunista”.

-Usted, ¿cree que, en la práctica, estas denuncias van a afectar a Piñera desde el punto de vista político o sólo en términos de imagen?, ¿puede tener esta estrategia algún impacto real y concreto que se traduzca en la pérdida de votantes en favor de su candidatura presidencial?

Todavía es muy temprano para saber eso. Creo que va a depender mucho de cómo responda Sebastián Piñera y cuál va a ser la evolución en tribunales de los casos y cómo, ciertamente, en el caso de los partidos que lo están apoyando, hasta qué punto tendrá el respaldo suficiente para lanzar su candidatura, o sea, en la medida en que tiene fuego amigo, va a ser más complicado para él, que las críticas que puedan venir de la Nueva Mayoría.

-¿Cómo evalúa esta práctica que no es nueva, de ataques permanentes, entre distintos sectores hacia un candidato en particular, cuando no les conviene que compita?

Va a depender mucho del tipo de denuncia. En el caso de Ricardo Lagos se le está criticando, principalmente, la gestión, pero en el caso de Sebastián Piñera se trata de negocios asociados a su gestión y, por lo tanto, la naturaleza de las denuncias son muy distintas. Insisto, va a depender, mucho, de lo que decidan los tribunales respecto de esas denuncias, el futuro político de Sebastián Piñera.

-¿Este tipo de denuncias puede provocar algún efecto práctico en la ciudadanía, en quiénes votarán en noviembre por el candidato que sea y que, quizás, el que tienen pensado, hasta ahora, es Sebastián Piñera?

En el pasado con algunas situaciones de este tipo, sí ha tenido impactos políticos importantes, pensemos, por ejemplo, en Laurence Golborne que le costó una candidatura presidencial. Va a depender de la profundidad de la denuncia y de la evaluación que haga el propio candidato y los partidos que lo siguen, más que de la ciudadanía, depende de la  decisión política que tomen los partidos y los seguidores de Sebastián Piñera.

Por su parte, el analista político y abogado Ricardo Israel plantea que “estamos en presencia de una estrategia, porque el tema de los negocios, ha sido siempre el flanco más débil que ha tenido (Sebastián) Piñera. Recordemos que fue el problema que lo acompañó en las campañas anteriores y, sobre todo, en el gobierno, entonces, siendo el candidato más fuerte según las encuestas, ellos (refiriéndose al PC) y otros adversarios políticos, que incluye a gente de la derecha, aprovechan este escenario para lanzar las denuncias”. Añade que “el punto central está en saber por qué el comando o los asesores de Piñera no previeron que esto iba a ocurrir en marzo. Esto era previsible, pero hasta el minuto, judicialmente, no se ven elementos que lo comprometan. No sé si previeron todo esto, pero, evidentemente, lo que está pasando y la forma cómo se están dando los hechos, demuestra que no estaban lo, suficientemente, bien preparados para algo en que ellos mismos dieron la fecha (de proclamación en marzo)”.

Israel comenta, además, que “Piñera tiene la ventaja de estar sorteando este tipo de cosas en el filo, ya sean multas o acusaciones judiciales, desde la década de los ochenta, la gente no tiene grandes expectativas, sino que más bien, lo ve por un tema de gestión y, entonces, no debiera afectarlo tanto como ocurriría en el caso de otros (políticos)”.

-A su juicio, ¿hay montada una estrategia, es decir, el momento para hacer estas denuncias no es gratuito, no surge de la nada, sino que ha sido planificado, aprovechando la falta de decisión de Piñera de decir que será, formalmente, candidato a las elecciones de noviembre de 2017?

Creo que, precisamente, porque todos parten de la base de que va de candidato y le tiraron toda la artillería para opacar el anuncio formal. En el caso, de Ricardo Lagos, también recibió toda una batería en contra, desde la época en que fue Ministro de Educación y le reflotaron todas las cosas del pasado, en el minuto que anunció su candidatura. Esto, es parte del juego político, como también se ha convertido en un juego para todos recurrir a los tribunales para solucionar temas políticos.

-¿Es un error el judicializar los temas políticos?

Sí. Todos los que critican el Tribunal Constitucional (TC) recurren a él, desde todos los sectores políticos cuando la ley no les gusta y a los tribunales le piden resolver temas políticos. Está andanada era previsible y, evidentemente, el Partido Comunista estaba preparado para este minuto, sin duda alguna. Si alguien se ha distinguido en el PC por usar los tribunales es el diputado (Hugo) Gutiérrez.

-¿Estas denuncias afectarán a Sebastián Piñera sólo en términos de imagen y no en lo que se refiere a la captación de adherentes de su campaña presidencial?

Hasta el minuto, (Sebastián) Piñera no debe preocuparse por la imagen, debe preocuparse por los votos. Piñera sobre otros candidatos tiene una ventaja, porque como siempre ha estado en la cornisa, de él no se espera un comportamiento de santo, entonces, estas cosas le afectan menos que a otros.

-¿Podrá Sebastián Piñera zafar de esta situación?

Exacto y va a depender de cuánto se arrastre el problema judicial y la forma cómo declare. Recuerde usted y sirve de experiencia lo que ocurrió con Marco Enríquez Ominami, todo el mundo sabía, pero realmente se vio afectado cuando tuvo que ir a los tribunales a declarar públicamente y, ahí, la gente se dio cuenta. Depende de cómo evolucione el juicio es la forma cómo va a afectar a Sebastián Piñera, porque no es lo mismo declarar en reserva que lo que le ocurrió a Natalia Compagnon (nuera de Michelle Bachelet) que la empujaba la gente cuando fue a declarar.

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