Tanto sectores oficialistas como de oposición concuerdan en un punto: la elección de la nueva autoridad regional de la fiscalía Centro-Norte se politizó. Y con ello, la decisión que tome el fiscal nacional, Jorge Abbott, respecto a nominar a uno de los los tres postulantes que elijan los jueces de las cortes de Apelaciones de Santiago y San Miguel, podría marcar su relación con el nuevo gobierno.

Quienes han seguido de cerca la competencia que incluye como aspirantes a Ximena Chong, José Morales, Julio Ruíz, Raúl Guzmán, Tufit Bufadel y el ex fiscal Xavier Armendáriz, señalan que la clase política ha desplegado una campaña contra Chong, fiscal del caso Corpesca y de la investigación contra Marco Enríquez por su vínculo con la empresa brasileña OAS. Esto pese a reconocer que las razones no pasan por sus competencias como persecutora, sino justamente por su rol en las causas por financiamiento irregular de la política.

Una alta fuente de La Moneda explica que Chong es una reconocida fiscal, pero que varios políticos la sitúan con el mismo perfil mediático que el fiscal Carlos Gajardo, asunto que esperan sobrevuele en la campaña.

Sin embargo, Chong posee adhesión en las cortes, la que está reforzada desde el sector femenino del Poder Judicial. Y que ya, a través de varias instancias, han reclamado acceso para las mujeres en altos cargos. El lunes, una publicación de la magistrado Francisa Zapata, abordó justamente la necesidad de “paridad en la justicia”.

Desde la otra vereda, Xavier Armendariz -ex decano de Derecho de la Universidad San Sebastián- se señala como un nombre promocionado por algunos dirigentes, pero solo en virtud de contrarrestar a Chong.

Sin embargo, cuando fue fiscal regional Oriente, debió enfrentar el llamado “Caso Bombas”. Y justamente fue durante el primer gobierno de Piñera que Armendariz enfrentó duras críticas por su desempeño en esa causa.

De allí que todavía se señala una relación resentida entre Armendariz y sectores “piñeristas”, por lo que algunas fuentes se inclinan por el actual fiscal regional Sur, Raúl Guzmán, como un posible elegido de La Moneda.Morales o Bufadel también son cartas que podrían acomodar a las dirigencias políticas de varios sectores, pero con pocas opciones ante Abbott.

La visión más amplia que existe en torno a esta elección regional, es que el fiscal Abbott tendrá una fuerte presión política encima una vez que los jueces definan los tres aspirantes al cargo. Esto luego que todos expongan este martes ante los más de 50 jueces de las cortes.

Así, de figurar en la terna Chong o Armendariz, pocos dudan que Abbott se incline por alguno de ellos. La buena estimación que el fiscal nacional posee de Chong se refleja, por ejemplo, en que en las reuniones por platas políticas una de las invitadas que no es fiscal regional, es la persecutora del caso Corpesca. Por su parte, Armendáriz se deshizo en elogios públicos cuando Abbott fue nominado por Michelle Bachelet como fiscal nacional.

Si no fuera ninguno de ellos, y sólo quedaran Morales, Guzmán y Bufadel, la ofensiva de la asociación de fiscales por las llamada sillitas musicales (sucesivas nominaciones en fiscalía regionales) podría afectar a Guzmán. La disputa que Morales y el propio Abbott cuando ambos aspiraron la fiscalía nacional, en tanto, hacen difícil que Abbott se incline por el fiscal adjunto de la Centro Norte.

Así, Bufadel asomaría como una eventual tercera carta. Una por la cual nadie pondría resistencia, pero que tampoco genera particular entusiasmo.

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