Sobre los hombros del británico Daniel Bethlehem recayó este viernes la tarea principal de rearmar ante los jueces de la Corte Internacional de Justicia el caso desde la perspectiva chilena. Será este abogado quien tendrá mayor tiempo para exponer la estructura general de los argumentos de la defensa: unos 40 minutos, casi el doble del resto del equipo, para dar cuenta de que no existe una obligación de negociar con Bolivia un acceso soberano al mar.

Los tiempos y el orden de los alegatos se comenzó a estudiar hace varios meses, pero fue el martes en la noche, tras haber escuchado las presentaciones de Bolivia, que terminaron de definirse durante una extensa reunión que comenzó a las 21 horas y que se prolongó hasta pasadas las 00.30 del miércoles. A la cita, que se hizo en el segundo piso del Hotel Hilton de La Haya, asistieron el canciller Roberto Ampuero, los agentes Claudio Grossman, Alfonso Silva y María Teresa Infante, el asesor principal del caso, Alberto van Klaveren, el ex canciller Heraldo Muñoz, y todos los abogados extranjeros que representan a Chile en este litigio.

En esa reunión y luego de escuchar el consejo de los abogados extranjeros, el equipo chileno definió los temas y comentarios que habían presentado los abogados bolivianos y que eran indispensables contestar.