Reducir el estrés, mejorar la disposición de aprender, clases más cortas y eficientes son parte de lo que busca un proyecto innovador que se implementó en el Liceo Experimental Manuel de Salas (LMS), que elimina las notas para pasar a una evaluación que valore los procesos de aprendizaje de cada niño, enfocándose en lo que el estudiante logró, lo que está por lograr y lo que no ha logrado, a través de rúbricas, registro de observaciones y listas de cotejo.

Según Erika Pérez, profesora del LMS y una de las impulsoras del proyecto, ha sido clave “que los niños tengan más tiempo para descansar y jugar. Algo muy importante es que se extendieron en 15 minutos los recreos y se acortaron el mismo tiempo las clases, lo que hace más sencillo que los niños no pierdan el interés, ni vean las clases como una obligación”.

La profesora Pérez es clara que no sólo existe un trabajo en el aula, sino que debe involucrarse a todos en el proceso, con “entrevistas con nuestros apoderados, además de las reuniones normales, específicamente para retroalimentar a los papás. Es súper importante el trabajo con la familia, que ven en este trabajo una forma diferente. Los niños llegan motivados, y no se estresan”.

“Si uno vuelve a las raíces, para qué evaluamos: siempre debe tener la finalidad de mejorar el aprendizaje de los niños, y eso muchas veces se olvida, y las notas se convierten en algo vacío”, apunta la investigadora del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la U. de Chile, Macarena Silva, quien dice que muchas veces no se informa el estándar que debe lograr un niño, y que esa información no existe de forma clara cuando pasan de Kinder a Primero Básico.

Estas experiencias no son nuevas, aunque en nuestro país sean novedad. En países escandinavos las evaluación calificadas son prohibidas hasta los 13 o 14 años, en tanto que en algunos estados norteamericanos también se está implementando un sistema similar al del Liceo Manuel de Salas.

El Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la Facultad de Filosofía y Humanidades, María Teresa Flórez, afirma que esto “concuerda con la tradición crítica e innovadora y de contribución a la educación pública de la Universidad de Chile, por lo que la ligazón es pertinente y debería seguir estrechándose”, algo que también se reafirma de acuerdo al trabajo e ideas del equipo docente del LMS que este año evaluará cómo sigue avanzando esta iniciativa en los Segundos Básicos.

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