“Todos a primera vuelta”, así se titulaba la columna de Carlos Huneeus publicada en El Mercurio hace algunos días. El sociólogo y militante de la DC sostenía que esa era la forma en que la campaña fuera más atractiva para los ciudadanos y que estimularía la participación. Si bien hace algunos días era una propuesta lejana a la realidad –muchos en la falange creen que es más beneficioso ir a primarias para favorecer un pacto electoral parlamentario-, tras el “recordatorio” del Servel emitido el jueves, pareciera que es un escenario perfectamente posible.

En el documento se señala que para que un partido político “mantenga su existencia legal” necesita al menos conseguir el equivalente en militantes del 0,25% de los votos emitidos en la última elección de diputados en tres regiones contiguas o en ocho discontinuas, pero el partido que quiera inscribir un candidato presidencial deberá cumplir más requisitos: si la colectividad no está inscrita en la totalidad de las regiones debe tener el equivalente a un 0,5% de los votantes de la última elección de diputados. ¿Qué quiere decir eso? Un total de 33.493 afiliados. Ahora bien, si esta suma no se consigue a tiempo para participar en primarias (el 15 de abril próximo), existe el “salvavidas” de la primera vuelta presidencial, ya que los partidos tendrían un nuevo plazo -hasta 90 días antes del 19 de noviembre- para lograr el número necesario.

Lo cierto es que hasta hoy, según las cuentas del Servel, ningún partido podría participar en una primaria presidencial, ya que si bien el PS es el que tiene el panorama más auspicioso, todavía le quedan algunas regiones para constituirse a nivel nacional. En la primaria se puede nominar a un militante o a un independiente; en el caso del primero, necesita que el partido esté constituido a nivel nacional, o bien en algunas regiones, pero haber conseguido a los alrededor de 33 mil afiliados para hacer efectiva la candidatura; en el caso del segundo lo puede nominar un partido, o si es que existe un pacto de partidos, que este lo invite de manera unánime para que pueda participar.

Ahora, en el caso de la Nueva Mayoría, el PPD proclamó a Ricardo Lagos, que es militante de la tienda, lo mismo sucede con Carolina Goic, que es afiliada de la DC, pero ocurre algo distinto con Alejandro Guillier, ya que si bien lo proclamó el PR, el senador no cuenta con militancia, por lo que perfectamente podría ser proclamado o ser invitado a competir en una primaria del conglomerado por algún partido que se haya constituido a nivel nacional, como el PS, por ejemplo. Pero en ese escenario, la DC -donde algunos sectores han manifestado su intención de llegar al 19 de noviembre- y el PPD podrían no bajar los brazos y decidir competir en la primera vuelta para tener más tiempo de conseguir las firmas; en ese contexto a Guillier no le quedaría otra que también sumarse a esa instancia. Además que el duelo “emblemático” en la NM es el de Lagos y Guillier.

Luego de conocerse la información del Servel, el secretario general del PS, Pablo Velozo, dijo que “la interpretación está correcta desde el punto de vista legal, pero efectivamente ponen en peligro la realización de primarias, porque al ser un requisito tan alto no tenemos la certeza de que todos los partidos que quieran llevar candidato vayan a estar en condiciones”. En tanto, el diputado socialista, Marcelo Schilling planteó otro escenario a La Segunda: “puede darse el contrasentido de que el único partido que termine por reinscribirse sea el PS, y va a ganar por walkover por no presentación del otro. Y Chile es tan raro, que puede pasar cualquier cosa”. Por su parte, el director del Servel, Patricio Santamaría, al ser consultado en radio Infinita sobre si la mejor salida – considerando los malos resultados con el refichaje- es desechar la primaria y seguir hasta primaria vuelta para que los partidos consigan el número de afiliados necesarios dijo que es una posibilidad.

Algo parecido ocurre en RN y la UDI, ya que hasta hoy no han conseguido el mínimo para constituirse como partido. La solución en el caso de no lograrlo, estaría en manos de Evópoli, ya que sería el que está más cerca de lograrlo, y ya tiene proclamado a Felipe Kastcomo su abanderado. Así, ellos podrían invitar a Sebastian Piñera y Manuel José Ossandón, en su calidad de independientes, a competir en una primaria organizada por la tienda que dirige Jorge Saint Jean.

Sebastián Piñera y Alejandro Guillier a ¿primera vuelta?

En el caso de que las primarias fracasen producto del refichaje, y los dos candidatos más competitivos Sebastián Piñera, de Chile Vamos, y Alejandro Guillier, de la Nueva Mayoría, tuvieran que llegar a primera vuelta, por el hecho de no tener militancia, tendrían que cumplir con alguno de los dos requisitos que se necesitan. La primera opción es que como no son militantes estarían en la obligación de conseguir 35 mil firmas que les den el “derecho a competir” o bien, comenzar a militar en algún partido que esté constituido a nivel nacional al menos 90 días antes de la primera vuelta presidencial, o sea antes del 19 de noviembre.