El jueves 8 de marzo, los ministros Alfredo Moreno, Alberto Espina y Cristián Monckeberg fueron sometidos a una dura prueba.

Sin mediar aviso, un grupo de periodistas los acosaron con preguntas sobre diversos temas relativos a sus ministerios. Sorprendidos, los tres ministros reaccionaron como pudieron. Minutos más tarde, sus intervenciones fueron analizadas en detalle por un grupo conformado por especialistas en comunicaciones y los propios jefes de cartera, que debieron enfrentarse a su performance —a veces, inexperta— y recibir recomendaciones.

Este coaching fue parte de la inducción a ministros y subsecretarios que se realizó la semana anterior al cambio de mando. El primero fue dirigido por la periodista Fernanda Otero, histórica asesora del presidente Sebastián Piñera, el 24 de enero en el ex Congreso Nacional, quien habló de lógicas comunicacionales e institucionalidad del gobierno. El segundo fue el encuentro en la Universidad Autónoma al que asistieron Moreno, Espina, Monckeberg y el resto del gabinete, en el que no sólo se enfrentaron a un grupo de periodistas, sino también a la experiencia de una entrevista en profundidad realizada por dos profesionales: Tatiana Mora, ex editora general de Tolerancia Cero y asesora de Asunto Públicos de la Autónoma, y Ricardo Alt, ex jefe de comunicaciones de la Subsecretaría de Interior entre 2010 y 2014.

Los subsecretarios también tuvieron una inducción propia sobre uso de redes sociales. Esta se realizó el miércoles 7 de marzo en el Teatro Las Condes, y estuvo a cargo del director de la Secom, Jorge Selume, y de Josefa Solar, nuera del ministro Andrés Chadwick, quien tuvo a su cargo las redes sociales de la campaña de Piñera.

La preparación —dicen en el gabinete— trasunta la preocupación del propio Mandatario por no repetir los errores en la comunicación que se vivieron sobre todo en los inicios de su anterior gobierno. Esta vez, se afirma, la mano de La Moneda será más visible en los ministerios y habrá una coordinación y rendición de cuentas clara con la Segegob —cartera que dirige Cecilia Pérez— y la Secom.

Pérez bajó la línea en el encuentro con los representantes de Chile Vamos en Cerro Castillo, el jueves 15. Ahí, según ministros y subsecretarios presentes, planteó como conceptos la “complicidad” y “coordinación” entre las autoridades, junto con conminar a no atacar al gobierno y hacer un llamado a que “todos comuniquen” y “nunca desdecir a otro ministro”, según recuerda un miembro del gabinete.

Aun cuando el sistema está recién implementándose, la coordinación pasará por la realización de reuniones semanales de Piñera, la ministra Pérez y la Secom, además de bilaterales de la vocera con los ministros, y reuniones diarias entre la Segegob y la Secom. Una duda, según plantean en La Moneda, es el rol de Fernanda Otero en este esquema, quien durante el gobierno pasado participó activamente en las reuniones de comunicaciones de los lunes, en el Segundo Piso presidencial.

La primera semana de gobierno, el gabinete tuvo un activo despliegue comunicacional tanto en medios offline como online. Los titulares de Economía, José Ramón Valente, y de Educación, Gerardo Varela, causaron los primeros intercambios duros entre gobierno y oposición, y en La Moneda analizaban hoy los alcances de las últimas intervenciones de este último, las cuales gatillaron una enérgica respuesta de los rostros del movimiento estudiantil.

Secom digital

Por su parte, la Secom cumple un rol diferente al que tuvo entre 2010 y 2014. Su director Jorge Selume absorbió las funciones de marketing (que antes dirigió Hernán Larraín Matte) y de opinión pública (que estuvo en manos de Roberto Izikson). El objetivo es dotar de una amplia comunicación digital al gobierno, multiplataforma, y que tenga como pilar el uso del big data.

Una de las iniciativas es alimentar a los jefes digitales de cada ministerio con información recabada a través del análisis de datos, y que tenga que ver con la cartera, para redirigir las comunicaciones o bien adecuar su gestión.

Además, se planea continuar con la transmisión de eventos “puertas adentro”, como fue el primer consejo de gabinete.

/gap