Hace casi un año, el senador DC Jorge Pizarro dejó sin aliento a más de ochocientos camaradas que asistían a la junta nacional del partido. Con la voz entrecortada, conteniendo sin éxito la emoción, anunciaba que dejaba la presidencia de la colectividad.La vinculación de sus hijos a la investigación de SQM asomaba como la principal razón, aunque no necesitó decirlo tan explícitamente en su discurso como para que todos entendieran sus razones. Fue en esa misma junta, donde un par de horas después, la senadora Carolina Goic salió ungida como la flamante presidenta del partido.

Un año después, en vísperas de una nueva junta nacional, es el senador Pizarro quien sale de su prolongado silencio para analizar el decisivo momento que vive el partido, a días de que la propia Goic consagre lo que comenzó el mismo día de su dolorosa renuncia, ungida ahora como candidata presidencial.

¿Cómo recibió la decisión de la presidenta de la DC de mostrar disposición para asumir una candidatura presidencial del partido?

Espero que en la próxima junta nacional podamos ratificar lo que han sido los objetivos principales del último tiempo y uno es ser capaces de tener una propuesta programática concreta. Lo segundo es que debemos definir el espectro político en el cual vamos a desenvolvernos y espero que se ratifique nuestro acuerdo con las fuerzas de centroizquierda. El tercer elemento es que debemos definir un liderazgo que pueda interpretar nuestras propuestas. Ya tenemos acordado que la DC va a presentar una candidatura. La presidenta del partido ha dicho que está disponible y a mí me parece bien. Eso significa la participación nuestra en primarias y ojalá podamos en esas primarias elegir a nuestra candidata como la abanderada de todas las fuerzas de centroizquierda.

Usted descarta entonces la tesis de la primera vuelta, promovida por Gutenberg Martinez, Mariana Aylwin e Ignacio Walker, entre otros…

No me parece correcto plantear hoy como disyuntiva de partido si vamos a primera vuelta o si vamos a primarias. No es esa la disyuntiva. El tema de fondo es el ser capaces de ponernos de acuerdo, por ejemplo, qué va a opinar la DC en materia de previsión social o cómo vemos nosotros la implementación del proceso constituyente, qué estamos opinando en materia de reactivación económica, entre otros temas. Eso es lo primero, porque eso es lo que nos permite tener identidad, influir y conducir. Un partido político que se aísla o que transmite vocación de minoría, no es un partido político que cumple con el objetivo de llevar a la práctica lo que es nuestro proyecto de sociedad. No lo podemos hacer solos, debemos hacerlo con otros.

Quienes promueven el camino propio dicen que la Nueva Mayoría se agotó como coalición y proyecto…

El voluntarismo de algunos de ir por ir a una primera vuelta para decir ‘mire aquí está la DC’, se puede diluir y puede ser tremendamente negativo para el país. Si hay algo que todavía la gente entiende que puede hacer la DC, es garantizar estabilidad política, social y económica, buscando mayor justicia y equidad social. Ese es nuestro sello y eso es lo que nosotros tenemos que reafirmar. Por supuesto, tiene que haber cambios en la forma de hacer la política. Tiene que haber cambios en la coalición, en la forma de relacionarnos. No se puede pensar en una nueva gestión de gobierno como la que hemos hecho ahora porque está claro que no ha dado resultados y se necesitan cambios profundos.

Quienes promueven la idea de la primera vuelta advierten que ir a la primaria significaría terminar plegándose a la figura mejor evaluada de la coalición, el senador Alejandro Guillier…

Con ese criterio no podríamos ir hasta el final. Si estamos tan mal que no podemos competir ni siquiera en las primarias donde el partido tiene una capacidad de movilización mucho mayor, entonces, quiere decir que estamos perdidos en lo que va a ser el resultado electoral de la primera vuelta. El tema no es si nuestro candidato saca un voto más o un voto menos en las primarias o en la final, el tema es cómo somos capaces como partido político, como DC, de darle realmente una alternativa de gobierno al país para el Chile del futuro.

¿Qué diferencia hay con lo que pasó con Claudio Orrego, donde esa capacidad de movilización se quedó, prácticamente, en la casa?

No podemos repetir el error de dejarnos llevar impulsivamente por plantear una candidatura presidencial sin mayor sustento ni acuerdo interno partidario. No es que a Claudio se le haya dejado solo, él asumió de manera muy particular su desafío. Tampoco tuvimos la capacidad de generar propuestas comunes, uno podía estar de acuerdo o en desacuerdo con la campaña que hizo Claudio, pero el hecho concreto es que no era una campaña que interpretaba todo el partido y esa es una experiencia que tenemos que recoger y corregir. Si Carolina Goic es elegida como candidata por la junta de manera unánime, no va a poder hacer una gestión y conducción política unitaria con esta mesa directiva que tiene. Segundo, va a tener que armar equipos programáticos y de propuestas de contenido que sean muy mayoritarias dentro del partido y eso significa incorporar a los distintos sectores que tienen vocería en el partido. Tercero, tiene que hacer gestión. Es la gestión de campaña, porque si no lo hace mucha gente se va a sentir marginada, por lo tanto, se van a hacer los lesos con la campaña.

¿Por qué dice usted que no podrá liderar el proceso con la actual mesa?

Porque como le han dicho varios a Carolina, ella salió elegida como candidata a presidenta del partido diciendo que iba a ser solo candidata a presidenta del partido. Y mucha gente votó por ella por eso, por sus cualidades y también porque les parecía una buena presidenta de partido. Si se transforma en candidata presidencial necesita reconfigurar su mesa directiva para tener un ordenamiento interno real. Yo creo que Carolina tiene potencial para hacer eso dentro del partido y que eso se pueda expresar en términos públicos en las primarias.

¿Si Carolina Goic es proclamada como candidata presidencial, cree usted que ella debiera replantearse la dirección del partido?

Buena pregunta. Es esencial que cualquier acuerdo que se tome sea ampliamente unitario. Tiene que ser respecto al nombre, tiene que ser respecto a las propuestas, respecto al marco político de acuerdo con otras fuerzas y tiene que ser de acuerdo también a la conducción del partido.

¿O sea, la senadora Goic debiera dejar la presidencia del partido si es proclamada?

Normalmente habría una diferencia entre los candidatos y los presidentes del partido. Me imagino que ese va a ser un tema de debate de la junta. Ahora, si hay acuerdo y la gestión de la mesa es acordada y se suman otros que le dan consistencia y solidez a la mesa, no hay problema, pero si no hay esa voluntad o esa intención, claramente vamos a tener un problema. Porque no se puede ser juez y parte. Porque los intereses de un candidato a veces, no son los mismos que los intereses del partido o a la inversa. Y a veces las negociaciones que tiene que hacer el partido, no pueden estar en manos del candidato, o sea, no deben estar en manos del candidato. El tema por ejemplo de las definiciones parlamentarias, de los acuerdos, de las definiciones de candidaturas a consejeros regionales, son netamente partidarios y esas definiciones de la DC no las puede tomar la misma persona que es candidata presidencial.

¿Usted va a apoyar a Goic si la junta nacional termina proclamándola como candidata?

Siempre he apoyado a los candidatos del partido, en eso no me he perdido nunca. Apoyo a quien sea que se nombre: apoyé a Orrego, apoyé a Soledad Alvear, apoyé a Andrés Zaldívar, a Eduardo Frei, a Aylwin. En eso no me pierdo, eso es algo que el partido necesita tener presente y es la unidad, la lealtad y la disciplina partidaria.

En algún minuto usted podría haber estado más cerca del ex presidente Ricardo Lagos…

El ex presidente Lagos es un tremendo líder y es una figura que sin duda al país le daría esa sensación de gobernabilidad y de capacidad de llevar adelante una propuesta que ayuda al país a salir de la situación compleja en la que nos encontramos. Cuando hablamos de credibilidad y confianza, no me cabe duda que Lagos en eso es muy potente y por eso es que creo que él , si el día mañana sale elegido, será un candidato que nos interprete a todos.

¿Qué opina de Alejandro Guillier?

Es todavía una incógnita. Él tiene esa cosa confiable en la opinión pública, es creíble, es una figura conocida, pero hasta el momento no sabemos qué es lo que piensa, qué es lo que propone, cuál es su idea y sin duda que menos sabemos si tiene capacidad de formar equipo, de trabajar con otros. De manera que eso también tendrá que irse despejando con el tiempo, pero nosotros en la DC siempre que se ha definido un candidato, lo apoyamos, si después de un proceso de primarias como ha sido varias veces, ese candidato sale elegido, se transforma en el candidato de la DC.

La razón por la que un grupo de dirigentes DC no quiere ir a la primaria es precisamente para no terminar apoyando a Guillier. Mariana Aylwin dijo que renunciaría al partido, mientras que Ignacio Walker lo moteja como el “germen del populismo” ¿Comparte dichas apreciaciones?

Ese tipo de opiniones no ayudan en nada a lo que estamos tratando de construir como partido. Primero, por un mínimo de respeto entre quienes aspiran a ejercer un liderazgo dentro de las fuerzas de centroizquierda. Descalificaciones de ese tipo a mí no me parecen adecuadas, creo que además están equivocadas. Otra cosa es que Alejandro tiene mucho camino que demostrar si es que quiere transformarse en un liderazgo que nos represente a todos el día de mañana. Y en eso creo que sí debe hacer los esfuerzos y para eso le servirá seguramente el proceso de primarias, pero yo no descalifico ni mucho menos. La DC es un partido que está para unir a la gente, no para dividir a la gente.

¿Usted apoyaría a Guillier si se impone en la primaria oficialista?

Si es el candidato de la centroizquierda producto de primarias, de un acuerdo o las decisiones que adopte el partido, por supuesto

/Entrevista de David Muñoz para el diario La Tercera

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