“Los sueldos de los educadores de Venezuela son los más bajos de América Latina y es triste decir que todavía hay profesionales de la educación por debajo del salario mínimo. Lo que devengan no les alcanza para hacer mercado mucho menos para comprar medicinas, pues el que más gana que es el docente VI percibe un salario de 1 millón 500 mil bolívares al mes. Con eso solo puede adquirir un cartón de huevos (Bs. 600.000), un kilo de queso blanco (600.000) y una harina de maíz (150.000)”, explica el profesor Santos Sivira.

Indica que la situación cada vez se torna más grave y los docentes están prácticamente desasistidos, sobre todo los que dependen de la Gobernación, quienes ganan menos que los del Ministerio de Educación. Señala que al sol de hoy el Gobernador todavía no se ha puesto al día con el retroactivo por homologación correspondiente al 2016.

Leddys Cedeño, expresa que tiene el rango de docente VI y cada vez se le hace más cuesta arriba comprar la comida suficiente para llevar a su hogar. “Después de habernos preparado, de tanto estudiar, da tristeza la desmejora que tenemos en cuanto a calidad de vida. Nos hemos venido a menos y nuestro poder adquisitivo ha caído en más de un 80%”.

Ramón Mogollón, quien es docente IV, resalta que solo gana 1 millón 200 mil bolívares con lo que puede comprar 2 kilos de carne, “dejando a un lado otros alimentos, el pago de servicios y la compra de artículos de limpieza”.

Para Argelia Navarro, la diáspora de profesionales de la educación ya asciende a 40% y esto es a todos los niveles tan es así que se necesitan 150 mil docentes en todo el país desde preescolar hasta el universitario.

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