El Domingo de Pascua tiene un fuerte componente religioso y eso es aceptado por los científicos. Según la tradición cristiana fue este día cuando Jesús resucitó de entre los muertos tres días después de ser crucificado. Pero independientemente de las creencias, la mayoría de las personas celebran este día rodeados de amigos y familiares.

Tradición del Huevo de Pascua
El huevo de Pascua no es un invento de nuestros días sino que ya era consumido por los persas, los egipcios o los romanos. Antiguas comunidades para las que estos huevos tenían un significado especial.

Regalar huevos decorados era una costumbre que se originó en Europa y Medio Oriente antes del cristianismo.

Entre las tradiciones que podemos citar cabe recordar el uso que las mujeres romanas les daban a los huevos. En Roma las mujeres embarazadas cargaban con un huevo porque se creía que con él podrían conocer el sexo del niño al nacer.

En el antiguo Egipto y en Persia los amigos intercambiaban huevos decorados cuando comenzaba la Primavera, como símbolo del renacer de la naturaleza. Los huevos eran regalados a las mujeres como un presente especial. Como la Primavera Europea prácticamente coincide con la Pascua, el huevo pasó a ser el signo del renacer de Cristo; la Resurrección.

Ya en la Edad Media se universalizó el uso de los huevos de Pascua con este sentido.

Además, cuenta la tradición que el mítico Conejo de Pascua se originó a partir de la ocurrencia de una mujer. Cuenta la historia que una mujer que pintaba huevos para sus hijos en la Pascua, los escondía en nidos de pájaros. En una de tantas veces, los niños encontraron dichos huevos, y un conejo saltó del nido, los pequeños con la inocencia de la edad asumieron que este simpático animal había proporcionado los huevos de Pascua.

Celebraciones de campesinos
Cabe recordar también las celebraciones de los campesinos de principios de siglo. La noche del Domingo de Resurrección, desde el anochecer hasta el amanecer, los hombres jóvenes iban de casa en casa cantando. Si visitaban algún hogar donde vivían muchachas solteras, les cantaban una canción llamada LALYNKA, en la que se desea a las mujeres la suerte de poder casarse pronto y la felicidad matrimonial. Si los cantantes eran buenos, recibían de regalo huevos de Pascua. Los huevos no eran entonces tan abundantes como ahora, así que era un obsequio muy apreciado.

Otras tradiciones Europeas
En España además del tradicional huevo de Pascua, son muchos los lugares que acompañan la merienda con la tradicional Mona de Pascua. Sin embargo, cabe echar un vistazo a las tradiciones de nuestros vecinos europeos para observar que las curiosidades son abundantes.

En Inglaterra, en los pueblos de montañas, esta celebración se inicia al amanecer del Domingo de Pascua. Hombres y mujeres suben a lo alto para ver nacer el Sol de la Resurrección. Al día siguiente, desde allí hacen deslizar huevos de vistosos colores que ruedan alegremente por las laderas y se pierden entre la vegetación de valles y llanuras.

En Grecia, el festejo de la Pascua no está completo si no se entrechocan huevos de variado color. Igualito que cuando brindamos con nuestras copas en alto. Pero la importancia de los huevos no termina aquí. En algunas Iglesias europeas son bendecidos como los Ramos de Olivo.

En Alemania los huevos de Pascua son de color rojo y están reservados para los mayores y los niños. Mientras, en Hawai creían que su isla era el producto de la explosión de un huevo puesto por un ave gigante, para los galos el huevo simboliza las energías solares y las energías relacionadas con la fecundidad, para los finlandeses el origen del universo se basa en la ruptura de 7 huevos a partir de los cuales nació el cielo, el sol y las estrellas.

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