Este año será el último de Hugo Dolmestch como presidente de la Corte Suprema. Por ello, el magistrado pretende desplazarse por todos los juzgados y cortes del país, donde espera conocer las inquietudes de todos los jueces. “Siempre que el tiempo me acompañe”, advierte. Y es que no han sido pocas las preocupaciones del titular del máximo tribunal, donde la reinserción y la rehabilitación de los reos figuran entre sus principales temas a instalar este año.

La situación carcelaria, y particularmente de los reclusos, también preocupa al magistrado, pues señala que “todos tienen derecho a vivir con dignidad”, respecto de aquellos que cumplen condena en el penal Punta Peuco. De esta postura, de la coyuntura en los temas de corrupción, las isapres y la ley de estacionamiento, Dolmestch conversó con La Tercera.

El ministro de Justicia dijo que se está trabajando en la construcción de cárceles. ¿Cree que el construir más penales soluciona la situación carcelaria?

Es una solución para los jueces, porque tienen dónde mandar gente. Va a llegar un momento en que vamos a quedar imposibilitados de tener más. Lo otro sería aumentar el hacinamiento. Entonces, para evitar aquello, claro que es bueno construir más cárceles, pero yo estoy más preocupado de la rehabilitación real, que es buscar trabajos.

¿Y este plan de rehabilitación se podría aplicar a los internos de Punta Peuco?

Yo creo que es una situación distinta. La gente que está en Punta Peuco tiene medios de sobrevivencia. Estoy hablando de gente que no tiene cómo mantener a su familia, de tal forma que a ellos hay que rehabilitarlos. Están en otro mundo social. La gente de Punta Peuco, pienso que no lo debe tener.

¿Qué sensación le produjo la muerte del reo de Punta Peuco que estaba mal de salud?

Yo siempre he manifestado que no debiera ocurrir. Por supuesto, ningún preso debe morir en la cárcel, un mínimo de respeto de la dignidad humana está en permitirle una muerte digna y rodeada de su familia. Ahora, como nosotros tenemos un poco de desconfianza, todos creemos que nos mienten. Entonces, alguien nos puede decir: “Mire, quién me asegura que su muerte será inminente; ¿no estará haciéndose, no habrá pagado al médico?”. Pero hay gente que sencillamente de mirarla uno ve que no tiene ninguna posibilidad de vivir. Yo creo que no debiera haber en nuestras cárceles gente que muera allí. Me parece triste lo que pasó con este señor y su familia.

Usted, como juez, vio varios casos de derechos humanos, tuvo muchas reuniones con las agrupaciones de detenidos desaparecidos. ¿Siente que con esta postura está traicionando la confianza de ellos?

Ellos lo han plateado y me lo han dicho a la cara más de alguna vez, pero yo les digo que no, que no hay ninguna traición. A mí se me encomendó, como juez instructor, averiguar la verdad sobre unos hechos criminales que habrían sucedido en una determinada época. Yo hice todo lo que podía, y cuando esto quedó claro no tuve ninguna duda en condenarlo. Eso no significa tampoco que yo haya adherido a una determinada posición o postura ideológica. Yo soy juez, no puedo dejar de ser juez (…). Que yo tenga una convicción de ayuda, de conmiseración con las personas que están cumpliendo pena, y que ya están en una situación física muy deteriorada, no tiene nada que ver con la responsabilidad de ellos en los delitos, porque por esos ya fueron condenados.

Querellas entre políticos

¿Cómo ha visto la evolución de la corrupción política?

Felizmente, el Poder Judicial está exento de eso. Menos mal, de lo contrario sería una debacle. El gran aporte que el Poder Judicial puede dar a este problema es que no se tenga ninguna conmiseración con la investigación. Hay que investigar todo lo que aparezca, y yo creo que en ese sentido el Ministerio Público lo está haciendo bien.

¿Usted no siente que se está instrumentalizando políticamente la labor del Ministerio Público?

Yo no lo veo así. No soy político y por eso puede que no tenga la misma sensibilidad que pueda tener el político, pero yo veo que si la fiscalía investiga, es porque tiene más de algún antecedente.

Hay situaciones donde se presentan querellas que finalmente no llegan a nada, pero el daño que producen en el camino es complejo. ¿Se aumentarán los requisitos de admisibilidad de algunas acciones legales o aumentarán las costas del proceso?

Sería muy bueno. Y para las personas que resultaron investigadas, y después se demuestra que no cometieron delito, debiera haber una declaración tan publicitada como la primera, a fin de que ellas salven su honor, porque en esto estamos todos peligrando. En cualquier momento se le ocurre a alguien hacer una querella. Yo tengo fe de que la fiscalía no acoge cualquier cosa, pero por supuesto que se puede instrumentalizar.

¿Qué le parecieron las críticas a la designación de Javiera Blanco como consejera del CDE?

El ejercicio de las facultades que tienen las personas o las autoridades en Chile siempre han sido impugnadas. Nunca les gustan a todos. Si la Presidenta (Michelle Bachelet) hizo uso de una facultad, ella sabe por qué lo hizo. Yo creo que no es causa de inhabilidad que la gente piense que esa persona lo hizo bien o mal, y si a la comunidad o a la mayoría de la comunidad no le gusta algo, hay que cambiar la ley. Pero, por ahora, eso (esta designación de consejeros) se ha hecho siempre. La señora Blanco, además, es una persona bastante preparada. Es una muy buena abogada. No tendría por qué no tener las condiciones para el cargo.

Isapres y estacionamientos

Usted, como buena parte de los ciudadanos, anda en auto. ¿Vio con sorpresa la nueva Ley de Estacionamiento? ¿Cómo evalúa los efectos de esta normativa?

Es muy probable que el efecto no haya sido previamente contemplado, y si es así, los dos hechos base, que subieron los precios y la ley se dictó pensando en otra perspectiva, claramente serían un error. Pero eso se puede corregir.

¿Deberían modificarlo?

Sí, deberían rectificarlo, para que la gente quede tranquila.

La Suprema tenía un criterio de que cuando había robos dentro de los estacionamientos de los centros comerciales, el local comercial debía pagar lo que se robó o el perjuicio causado…

Yo pienso lo que piensa la sala: es parte del negocio y debe responder el local. Ellos tienen que tener guardias; si usted estaciona su auto ahí, es para comprar. Un negocio tiene que entregar la seguridad.

Costos de la salud

Sobre las isapres, usted ha planteado que se debe legislar sobre los planes de las prestaciones, ya que hay un aumento sostenido en los recursos de los cotizantes contra las isapres. ¿Cómo se puede resolver esto?

Hay una demora y pareciera que siguen aumentando estos recursos. Es una cosa que nos tiene locos. Hay tribunales que, prácticamente, están trabajando para eso. En la corte hay toda una dependencia de gente trabajando en este tema. Yo no sé qué solución legislativa puedan tener, pero la gente por algo reclama. Y por algo se acogen.

Respecto de lo que está pasando con Masvida, esta especie de “corralito” que se está haciendo con los cotizantes, ¿cuál es su opinión de esta situación?

Toda una cosa enredada. Hay unos manejos no muy claros, pero todo eso está en instancia de estudio y aclaración.

La gente que tiene preexistencias se va a ver perjudicada, porque no los van a recibir en otra isapre. Están como atrapadas en el sistema. ¿Qué se puede hacer en esa situación?

Eso es lo que nosotros planteamos. Ahí se requiere una modificación sustancial a la ley. No puede quedar una persona atrapada en la situación de que no lo reciben en ningún lado. Y eso tendrán que estudiarlo. De pronto, la gente va a empezar a presentar recursos de protección, pero, por ahora, no los hay.

O sea, está lejos de acabar la relación de ustedes con las isapres…

Entre las isapres y los de las AFP tenemos para muchos, muchos años.

El contralor Jorge Bermúdez dijo hace algún tiempo que se pretende instaurar una gobernabilidad de los jueces. A su juicio, ¿se pretende, efectivamente, aquello?

No. Los jueces no tenemos ninguna intención de gobernar ni de atribuirnos facultades que no nos parecen. Siempre puede haber un error de apreciación, pero intencionadamente, no. Los jueces actuamos pensando en que tenemos las facultades, y si nos equivocamos, nos lo dirán. Pero intención, definitivamente, ninguna.

/Entrevista de Andrés López y Victor Rivera para La Tercera

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