Durante meses el mundo estuvo expectante sobre el futuro del Tiangong-1, la estación espacial china que se dirigía en caída libre sobre la Tierra.

Finalmente el laboratorio se precipitó en nuestro planeta, cayendo en la región central del Pacífico Sur.

Sin embargo, de acuerdo al astrofotógrafo Arturo Gómez, la realidad pudo ser distinta si el satélite se precipitaba 17 minutos antes.

Según señaló  “en nuestro horario continental chileno, la caída se produjo a las 21:16 horas, es decir, estuvo solamente a 17 minutos de la costa chilena, frente a Osorno”.

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