En el Monumental con más de 30 mil personas, frente al equipo más débil del grupo. Parecía el escenario ideal para que Colo Colo lograra su primer triunfo en la Copa Libertadores. Sin embargo, lejos de aquello, sufrió una humillación ante Delfín con un 2-0 en contra y complicó sus chances de acceder a los octavos de final.

Era el duelo que debían ganar sí o sí, justo a días de haber triunfado en el clásico ante la UC. Eran superiores y eso se notó desde el comienzo. Los albos dominaron gracias a la posesión del balón, pero no pudieron concretar. La mala efectividad les pasó la cuenta.

Un cabezazo de Esteban Paredes en el palo, un disparo de Jorge Valdivia que se fue desviado y otro tiro de Juan Manuel Insaurralde al travesaño evitaron que el cuadro local abriera el marcador.

Un intento de Octavio Rivero y otro tiro de Gabriel Suazo gracias a errores rivales pudieron haber igualado la cifras. Sin embargo, cuando los locales aún buscaban el empate, un autogol de Carlos Carmona desechó todas esas opciones y aumentó la diferencia a favor de los ecuatorianos que, sin brillar, se llevan una victoria a casa.

Así, Colo Colo vuelve decepcionar en la Copa Libertadores con su segunda caída como local y ve la segunda fase cada vez más lejos en uno de los grupos más accesibles. Ahora el DT deberá resolver un panorama que claramente no estaba entre sus planes.

 

/Escrito por Diego Vega para As Chile

/gap