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“Lógicamente, queríamos ganar para mantener la racha de victorias y porque tres puntos nos dejaban a tiro de la zona de Copa Sudamericana. Pero el empate nos deja más que satisfechos. Le jugamos de igual a igual a un equipo grande y sumar ante Universidad de Chile siempre será muy bueno. Aparte que no podemos olvidar que nuestro gran objetivo es salvarnos del descenso”.

La definición del joven Vicente Durán ahorra muchísimos comentarios. Y también lo ratificaría su entrenador Miguel Ponce: el empate dejó más que satisfecha a la gente de Deportes La Serena.

Los Granates sabían que en algún partido dejarían de ganar. De hecho, nadie podía imaginarse que iban a lograr seis victorias consecutivas.

Pero, como bien lo señala un axioma del fútbol: “si un partido no puedes ganarlo, no hay para qué perderlo”.

Por lo mismo, nadie puede decir que el local salió a la cancha con la única intención de mantener el 0-0 y de hecho, tuvo la primera ocasión clara de gol en los pies de Humberto Suazo, que remató de frente al arco y De Paul desvió al córner.

Sin embargo, con el paso de los minutos se fue dando cuenta el Chueco Ponce que la U era superior y lo más cuerdo era hacer lo que se llama “un partido inteligente”. Y mal que mal le resultó.

FUE MÁS LA U

En lo íntimo, pensamos que Dudamel y la gente azul también quedó conforme con el empate.

Especialmente porque el rendimiento del equipo fue de menos a más y en cada partido se va notando la mano del técnico.

Que ha metido mano en la formación, es algo que a nadie le puede caber duda. Y en la cancha le han funcionado.

Por ejemplo, esa línea de tres zagueros centrales conformada por Casanova, González y Del Pino Mago se ve sólida y consolidada. Esta tarde, sin ir más lejos, aparte de aquella ocasión inicial de Suazo no fue mucho más lo que le creó de peligro La Serena.

Dudamel también ya le sacó la titularidad a un ídolo como Matías Rodríguez, porque está claro que para sus objetivos Barrios le responde a la perfección. Por su juventud y potencia tiene muchas más posibilidades de hacer el ida y vuelta por la derecha. Que es lo que necesita esta Universidad de Chile para conformar un medio campo que lucha y recupera con Cornejo y Espinoza.

Y esta tarde, el entrenador venezolano se dio el gustito de juntar a Montillo y Aránguiz, los que generaron muchísimo fútbol mientras les duró el físico. El argentino metió dos pases filtrados fantásticos en el primer tiempo y el ex Unión Española también mostró todo su talento en una habilitación en el segundo tiempo, que obligó a una de las mejores atajas de López.

Que, señalémoslo, tuvo mucho más trabajo y pasó por situaciones de riesgo en mayor cantidad que De Paul.

Larrivey tuvo dos ocasiones clarísimas, un cabezazo y un puntazo en el área, que pasaron muy cerca del palo derecho. Y la última fue de Osvaldo González, adelantado en un centro aprovecho el único error del arquero serenense y su remate lo sacó un defensor desde la raya.

¿Lo pudo ganar Universidad de Chile?

Si, perfectamente, pero a cambio de esos tres puntos que puedo traerse a Santiago vuelve con la satisfacción de que va a apareciendo un equipo que puede dar que hablar en la recta final del campeonato. Y con la tranquilidad que los refuerzos van encajando bien en el esquema. El colombiano Lenis ya había mostrado sus credenciales y hoy fue el turno del uruguayo Cristian Barros, que también mostró lo suyo durante los minutos que estuvo en la cancha.

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