La aplicación de citas gay Grindr, que compartió datos privados de sus usuarios como su estatus de VIH con compañías externas, fue duramente criticada, en especial por organizaciones de lucha contra el sida.

La polémica tiene que ver con la información personal que los usuarios dan a la aplicación de 3,6 millones de usuarios activos diarios en todo el mundo, incluida su situación respecto al VIH y la fecha de su última prueba de despistaje, ambas opcionales.

Esta información, a priori confidencial, fue comunicada por Grindr a empresas responsables de probar la aplicación. De acuerdo con una investigación de la firma noruega Sintef, cuyo trabajo fue reportado el lunes por el sitio de noticias BuzzFeed, mediante el cruce de estos datos sería posible identificar a las personas.

Este nuevo escándalo por la protección deficiente de datos personales, tras el que afectó a Facebook, hizo inmediatamente saltar las alarmas en las asociaciones de lucha contra el sida, algunas de las cuales han pedido incluso un boicot de la aplicación.

“Aides llama a un boicot total de Grindr, e invita a los usuarios actuales a cambiar de aplicación”, dijo el martes la asociación francesa de lucha contra el sida en un comunicado.

La etiqueta que encabeza el comunicado de Aides, î#DeleteGrindr (EliminarGrindr), se extendió el martes en Twitter.

“Las empresas que lucran con la sexualidad de sus clientes deben como mínimo ser ejemplares. Ejemplares en la protección de datos de sus clientes y respecto de los objetivos evidentes de prevención y salud pública”, sostuvo Aides, que, por otra parte, está a favor de que los usuarios puedan mencionar, a discreción, su estado respecto del VIH.

Ese “no es el problema”, aseguró a la AFP Antoine Henry, jefe de comunicación de la asociación. “Incluso es algo bueno porque ayuda a normalizar la percepción y la imagen de las personas VIH positivas”, dijo.

“El problema es la transmisión de estos datos, su utilización, no sabemos con qué fin, y el hecho de que no controlemos su protección”.

Geolocalización

La organización estadounidense AIDS Healthcare Foundation (AHF), por su parte, se refirió al asunto como “una violación flagrante de las leyes de confidencialidad”, y exigió que el grupo “deje inmediatamente” de divulgar información personal de sus usuarios a terceros.

“Es sumamente lamentable que estos hombres que han sido lo suficientemente valientes como para compartir su situación de VIH, positivo o negativo, en sus perfiles de Grindr, tal vez hayan visto que sus datos más personales han sido compartidos indiscriminadamente por Grindr”, dijo el presidente de la fundación, Michael Weinstein.

Según el portal de noticias Axios, que el lunes citó al director de seguridad de Grindr Bryce Case, la aplicación dejó de compartir sus datos con las empresas asociadas.

El grupo, con sede en California, se apuró a garantizar la confidencialidad de la información compartida, y dijo que entendía la “preocupación”.

“Entendemos hasta qué punto revelar un estatus de VIH puede ser un tema sensible”, dijo Scott Chen, uno de los directivos del grupo. “Nuestro objetivo siempre ha sido promover la salud y la seguridad de nuestros usuarios”, continuó, señalando sin embargo que los usuarios son libres de indicar o no su situación respecto del VIH en su perfil.

Natasha Babazadeh, abogada de Electronic Privacy Information Center, un centro de información sobre privacidad electrónica, dijo el martes en un comunicado a la AFP que Grindr debería al menos “advertir a sus usuarios de sus intenciones de transferir o poner los datos a disposición de terceros”.

Fundado en 2009, el grupo que dice ser “la red de citas gay más grande del mundo” fue el primero en utilizar la tecnología de geolocalización en teléfonos inteligentes, facilitando los encuentros.

La polémica estalló apenas dos semanas después de que Facebook se viera envuelto en otra enorme controversia, acusado de no haber protegido los datos de más de 50 millones de usuarios.

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