“Tenemos otras ideas, pero no las quiero ni mencionar porque van a molestar mucho a los notarios”, dijo el ministro de Justicia, Hernán Larraín, ayer durante una exposición en la jornada de clausura del cónclave programático de la UDI en Punta de Tralca.

El secretario de Estado hacía alusión a una serie de cambios que está evaluando el gobierno al actual sistema con que se designan los notarios. Esto tras hacer un crítico diagnóstico a partir de la fallida nominación del exfiscal Luis Toledo, quien investigó los inicios del caso Caval, como notario de San Fernando.

“Afortunadamente los errores del gobierno pasado nos ayudan a poner este tema en la palestra, porque cuando empezó el lío de los nombramientos, cuando nombraron en San Fernando un notario y después lo echaron para abajo y era el fiscal que había visto el caso de la Presidencia, se les armó un enredo. Porque lo que pasa con el sistema de nombramiento de notarios es que, ustedes lo saben, es la fuente del amiguismo. Los nombres los propone la Corte de Apelaciones en una terna y lo resuelve un ministro de Justicia. No he visto un sistema más discrecional”, dijo Larraín.

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