La selección chilena  comenzó este lunes un nuevo microciclo en Juan Pinto Durán donde catorce jugadores del medio local trabajaron bajo las órdenes del técnico Reinaldo Rueda.

Sin embargo, Universidad de Chile y Colo Colo declinaron en enviar a sus jugadores convocados, a excepción de Francisco Arancibia por parte de los azules y Brayan Cortés por el lado de los albos, debido a que prefirieron guardarlos para el Superclásico.

Fue así como la U no mandó a Jean Beausejour, Johnny Herrera, Mauricio Pinilla, Gonzalo Jara, Lorenzo Reyes, Ángelo Araos y Rodrigo Echeverría, mientras que Colo Colo no envió a Claudio Baeza, Óscar Opazo y Nicolás Orellana.

La decisión de ambos clubes generó la molestia total en la ANFP, que, a través de un comunicado, expresó su malestar por la ausencia de los jugadores citados.

“Lamentamos profundamente la decisión de Universidad de Chile y Colo Colo de no facilitar a todos los jugadores que fueron convocados para este trabajo, malestar que fue comunicado oficialmente a ambos clubes”, indicó la ANFP.

“La selección es de suma importancia para los jugadores, equipos y para el desarrollo del fútbol chileno, y todas sus convocatorias son prioritarias, lo que es conocido por los clubes. Este trabajo no es incompatible con la correcta preparación de un jugador profesional para los partidos de la competencia local, sino que es complementario y ayuda a su desarrollo”, agregó el organismo.

“Por lo mismo, esperamos que en las próximas nóminas, estos clubes faciliten, como ha sido su costumbre, a los jugadores que sean convocados por el cuerpo técnico de la Selección Chilena”, cerró el escrito.

Pese a que en el escrito no hablan de sanciones o castigos, lo cierto es que en el Artículo 71º del texto que se refiere a la obligación de los clubes es claro: “el club que se niegue a poner a disposición de la Selección Nacional los jugadores en las fechas indicadas por la Asociación, o que retire alguno de ellos una vez que se han integrado a ella, será sancionado con una multa de 1.000 UF y de 2.000 UF, en caso que se repita, por jugador, y en cada oportunidad que eso ocurra“.

De esta forma, en caso que el Tribunal de Disciplina decida actuar por orden del directorio, la U recibiría una multa de 190 millones de pesos, mientras que los albos deberían pagar 80 millones.