La última actualización de iOS 11.3 trajo consigo un buen número de cambios. Entre los destacados, el ajuste del perfil energético para recuperar el rendimiento de los iPhones. Sin embargo, tras varias semanas desde el despliegue, se ha podido conocer que hay mayores consecuencias detrás de la última OTA de Apple. Esa no es otra que la inutilización de las pantallas de los iPhone 8 reparados con repuestos no originales.

Parece que estamos ante un nuevo caso como del que tuvimos constancia hace un año con la pantalla del iPhone 7 pantalla, que dejaba igualmente de funcionar tras su reparación con piezas no oficiales. Hoy, la blogosfera vuelve a hacerse eco de una situación similar con un denominador común. La pantalla de los iPhone 8 reparados con piezas no originales han dejado de funcionar.

Apple y su afán por controlar el hardware de sus dispositivos

Tal y como hemos podido saber, Apple ha introducido un imperceptible, pero destacado cambio en iOS 11.3. Al parecer, con la actualización de los iPhone 8 a esta nueva versión de software, aquellas unidades que en su momento fueran reparadas por talleres no autorizados por Apple han empezado a experimentar molestos problemas.

Reparación de la pantalla de un iPhone 8

Concretamente, nos referimos a fallos en la función táctil de la pantalla del iPhone 8. El display no reconoce los toques que el usuario aplica sobre el panel táctil. ¿Cómo es posible? Todo apunta a que la causa es un cambio en iOS 11. 3. Una teoría de la que tenemos conocimiento a través del servicio técnico de una empresa con sede en Ohio. Ha sido el propietario de iOutlet, tal y como se llama la misma, el que ha indicado que desde que se lanzara la actualización, los clientes afectados han reportado problemas con la pantalla.

Tal y como ilustran los vídeos que van apareciendo en la Red, el panel táctil del iPhone 8 deja de funcionar. Lo cierto es que no parece casual ni aleatorio. Este fallo se presenta en la pantalla del iPhone 8 que ha sido reparada en servicios técnicos que han recurrido a piezas no oficiales.

iPhones expuestos en una tienda de Apple

Un chip detecta el cambio

Según Michael Oberdick, propietario de uno de los centros de reparación afectados, ha explicado que se cree que el problema radica en un chip que incluye la pantalla del iPhone 8. Con la actualización a iOS 11.3, dicho chip podría quedar bloqueado y sería la causa de que el display del iPhone no funcionase. Los fabricantes de pantallas compatibles ya habrían subsanado este escollo, aunque el problema radica en los modelos reparados con anterioridad.

Si Apple no lanza una nueva actualización que elimine esta restricción, los talleres de reparación se verán obligados a volver a realizar la reparación de los modelos afectados para subsanar el problema. Una limitación que, en cierto modo, viven a diario este tipo de empresas puesto que Apple considera que esta alternativa -para los usuarios más económica- no es segura.

De hecho, este tipo de talleres se ven muy limitados a la hora de lograr repuestos originales dado que Apple impone sus propias reglas que, en ocasiones, son imposibles de cumplir por los mismos. Un motivo que deriva a recurrir a repuestos no oficiales que, en muchas ocasiones, son fabricados incluso por la misma empresa que trabaja para Apple.

Con el iPhone X sucede algo similar

Ante esta situación generada por la reparación de la pantalla del iPhone 8, sale a la luz otra importante limitación a la hora de reparar el último modelo de Apple. Nos referimos al iPhone X y su cámara frontal. Al disponer ésta del sistema de reconocimiento facial en 3D, Face ID, e ir conectada a la placa base, la reparación de la misma a través de terceros inutiliza la función de reconocimiento facial.

Sensor Touch ID de un iPhone 6

Un caso que nos rememora lo sucedido hace como un año con el iPhone 7. Aquellos que optaron por reparar el botón home y ahorrarse unos euros al prescindir del servicio técnico oficial de Apple, detectaron la función Touch ID -el sensor de huellas- dejó de funcionar. Pronto se supo que fue una medida de seguridad impuesta por la firma de Cupertino para evitar que talleres técnicos no autorizados no pudieran llevar a cabo este tipo de reparaciones.

/psg