Lo recuerda con desagrado. Cuando Jovino Novoa le mencionó la posibilidad de competir en la carrera presidencial contra Michelle Bachelet en 2013, la entonces ministra del trabajo, Evelyn Matthei, sabía cuál era el riesgo.

“Le advertí que no iba a haber dinero, que iba a perder y luego iban a decir que era una mal candidata, cuando todos los otros se habían bajado”, rememora la alcaldesa de Providencia en conversación con LUN.

En su estilo directo, la otrora integrante de la “patrulla juvenil” de la derecha chilena, le comentó al “coronel” de la UDI: “Ésta es la porquería que me estás ofreciendo”.

Pero esos tiempos ya quedaron en la anécdota, así como otra candidatura frustrada en 1993, a partir del episodio del “kiotazo”, que involucró al actual presidente, Sebastián Piñera, y la forzó a bajarse. Hoy, la exsenadora vuelve a reflotar una aspiración presidencial, a propósito de la polémica de la semana, la autodefinición de Joaquín Lavín como socialdemócrata durante su intervención en el programa Tolerancia Cero. “Sí, voy de candidata a la presidencia”, afirma Matthei.

Sin embargo, antes que nada, la exministra piensa que lo primero es definir ciertos pisos. “Creo que lo primero es construir un programa y después ver la persona que esté mejor posicionada. Estoy absolutamente disponible a ser candidata presidencial”.

Para ella, la definición del proyecto es clave por una razón; es lo que diferencia de una aventura estrictamente personal. “Sentí que se estaba conversando un proyecto político sin haber conversado nada antes y sobre la base de un candidato”, asegura.

Por tal razón, afirma que lo importante en la carrera larga es “construir un proyecto colectivo con las cosas que creemos, las cosas que necesita Chile, en donde participen los partidos y se permita formar una coalición fuerte. Cuando cada uno dice y hace lo que quiere, la gobernanza se hace imposible”.

Y aclara; una carrera por la presidencia deja fuera de opción cualquier posibilidad de volver a competir por la alcaldía que encabeza desde 2016. “Si finalmente tengo la posibilidad de ser una buena candidata, obviamente que no iría a la reelección en Providencia. me parecería inaceptable una cantidatura en Providencia para renunciar después”, asegura.

Aunque no descarta la opción de conversar con Lavín, que hasta ahora, asoma como el principal nombre presidencial de Chile Vamos, pese a que él mismo lo descarta una y otra vez, Matthei tiene claro que esta vez no piensa ceder. “No me reuniría con Lavín para llegar a un acuerdo para bajarme, eso no es lo que estoy pensando”.

Durante la semana, Matthei fustigó las palabras del alcalde de Las Condes, que en su opinión, significan pasar un límite. Por ello, su opción presidencial, en rigor responde a un proceso más largo. “Se fueron acumulando cosas y finalmente yo sentí, y fue la gota que rebalsó el vaso, que con lo de la socialdemocracia se había cruzado un límite que no está dentro de lo tolerable”, le dijo a Radio Duna el viernes.

/psg