Molestia, desazón y engaño. Esas son las tres palabras que la “bancada evangélica” de Renovación Nacional usa para describir el sentimiento que predomina entre quienes adhieren a esta iglesia, ante la decisión del Gobierno de Sebastián Piñera de incorporar a menores entre 14 y 18 años en la ley de Identidad de Género.

Los diputados Eduardo Durán (Foto) y Leonidas Romero apuntaron además a la influencia del ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, en el hecho de que el Ejecutivo haya decidido involucrarse activamente en la discusión de esta iniciativa.

“En campaña nunca se conoció la visión sobre la Ley de Identidad de Género, que nació de una moción parlamentaria, y menos se habló de incluir a menores de 18 años. El ala liberal de Chile Vamos tuvo más influencia”, se lamentó Durán, quien encabezó la sonada ceremonia en la catedral evangélica Jotabeche en diciembre de 2017, de la cual la entonces presidenta Michelle Bachelet se retiró indignada.

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