Entre una semana y tres meses de residencia en Argentina llevaba el grupo de delincuentes chilenos que fue detenido en la localidad de Floresta, barrio ubicado al oeste de la ciudad de Buenos Aires, tras intentar robar un banco.

El plan funcionaba a la perfección, puesto que tras desactivar la electricidad y lograr que la batería de la alarma se acabara, los ladrones nacionales lograron ingresar a la sucursal, dejando de lado un pequeño pero vital detalle: dejaron la puerta de entrada entreabierta.

Esto provocó que llamara la atención de un policía que pasaba por el lugar, quien finalmente logró impedir el atraco, logrando la detención de los responsables.

“Ahora, tenés que robar un banco, estar adentro y dejar la puerta entreabierta. Porque, digo, se entiende que te vas y no la cerrás. Pero si estás robando el banco adentro con el soplete dándole a la caja, dejá la puerta entreabierta”, dice uno de los conductores.

Su compañero de panela agrega que “en este país, me cuentan, que se puso de re contra moda esta historia de robar así. Digo, cortar los tapones, esperar que la alarma pierda la batería y después entran los ladrones”, afirmaba, cuando fue interrumpido asegurando que “está bien, pero no dejás la puerta abierta”.

“Este es un detalle no menor”, añadió.

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