Alrededor del pasado jueves llegó el ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, hasta Punta de Tralca para participar del encuentro anual de la Conferencia Episcopal (CECH), que reúne a todos los obispos de Chile.

El objetivo de su asistencia fue presentar los ejes del programa de gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

Así, con una presentación de Power Point, el secretario de Estado abordó las principales prioridades del Ejecutivo y los desafíos que tienen, entre ellos, alcanzar el desarrollo integral del país.

Durante su visita -según quienes conocieron del encuentro, que fue agendado hace tres semanas-, el secretario de Estado fue consultado por tres temas: seguridad ciudadana, migraciones e identidad de género.

Sobre esto último -que tomó solo unos minutos del total de la exposición que duró más de una hora-, Blumel explicó la postura que adoptó el gobierno en el proyecto que está siendo discutido actualmente en la comisión mixta de diputados y senadores y que ha generado una fuerte división al interior del oficialismo.

En ese sentido, el titular de la Segpres reafirmó ante los obispos la posición de La Moneda en la materia, es decir, aseverar que su propuesta contempla incluir a adolescentes desde los 14 años de edad para el cambio registral de sexo, considerando ciertas condiciones: autorización de un tribunal de familia, de los padres y exámenes psicológicos.

Esta es la segunda vez -en el corto plazo- que el ministro Blumel se reúne con los representantes de la Iglesia Católica.

La primera vez fue el miércoles 28 de marzo, cuando realizó su presentación ante el organismo, cumpliendo la formalidad de su cargo, es decir, ser el “puente” entre las diferentes denominaciones religiosas y el gobierno. Esto, debido a que su cartera es la responsable de mantener las relaciones oficiales.

De igual manera, el secretario de Estado se reunió hace un par de semanas con agrupaciones de iglesias evangélicas y con la comunidad judía, rondas de encuentro que -según dicen en su entorno- son para ir “generando confianzas” y mantener una óptima relación con La Moneda.

En ese sentido, Blumel se reunió con los obispos evangélicos Jorge Méndez y Jorge Durán, además del pastor Daniel Anabalón. Este último fue escogido para ser el capellán evangélico de La Moneda.

Además de las reuniones con autoridades religiosas, el ministro continuó esta semana en el Congreso con las conversaciones con diferentes parlamentarios respecto al proyecto de identidad de género, con el objetivo de ir sumando adeptos a la postura de La Moneda. Uno de esos diálogos fue con el diputado evangélico Eduardo Durán (RN).

“Efectivamente, lo hemos conversado (identidad de género). Le he planteado mi inquietud y mi posición. Él me ha explicado también las razones de la postura del gobierno. Por supuesto que la entiendo, pero no la comparto del todo”, manifestó ayer Durán.

En este escenario, Blumel ha tenido que enfrentar los primeros cuestionamientos de los sectores más conservadores de la coalición oficialista, luego de que el Presidente Sebastián Piñera decidiera -el sábado pasado- fijar una postura públicamente en el proyecto de identidad de género.

Una de las más críticas fue la diputada RN Francesca Muñoz, quien aseguró, el pasado 7 de abril, que “este gobierno, influenciado fuertemente por la corriente más liberal, de la cual es parte el ministro de Segpres, Gonzalo Blumel, se ha abierto a legislar igual como lo hizo la izquierda ideológica, y está cometiendo un grave error”.

El titular de la Segpres también abordó ayer en la mañana el proyecto de identidad de género con el diputado DC Matías Walker, quien -según quienes conocieron de la conversación- le planteó la propuesta de su colectividad respecto a la iniciativa. En concreto, Walker le transmitió la importancia de que en el caso de los adolescentes no sea necesario la autorización de ambos padres para el cambio registral de sexo, sino que sea suficiente solo con uno de ellos.