Piñera condena uso de armas químicas tras ataque a Siria

    “Debemos, sin duda, evitar una escalada de violencia que puede transformar el conflicto de Siria, en un conflicto regional o, incluso, de mayor envergadura”.

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    Siete minutos y ocho segundos duró ayer la intervención del Presidente, Sebastián Piñera, en el plenario de la Octava Cumbre de Las Américas. El jefe de Estado, en la apertura de su exposición, felicitó a su homólogo peruano, Martín Vizcarra, por la organización del encuentro y lamentó el “asesinato de dos periodistas y un trabajador” ecuatorianos del diario El Comercio.

    Inmediatamente, el Mandatario se refirió a los ataques con armas químicas en Siria bajo el régimen de Bashar al Assad. El jefe de Estado -sin mencionar la respuesta conjunta de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, quienes lanzaron un ataque a Siria apuntando a objetivos de arsenales tóxicos-, aseguró que condena “con toda la fuerza y claridad el intento de utilizar, almacenar o producir armas químicas, que constituye sin duda un atentado contra los derechos humanos y la humanidad y, muy especialmente, como cuando ocurrió en Siria que se utiliza para asesinar a su propio pueblo”.

    De igual manera, manifestó: “Debemos, sin duda, evitar una escalada de violencia que puede transformar el conflicto de Siria, en un conflicto regional o, incluso, de mayor envergadura”.

    Además, el Presidente Piñera cuestionó el actuar en esta materia de las Naciones Unidas (ONU). “También quiero lamentar la incapacidad de la comunidad internacional como lo ha demostrado la falta de acuerdo y consenso del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para implementar mecanismos eficaces que impidan la utilización de armas químicas contra seres humanos”, remató.

    Corrupción y Venezuela

    Durante su intervención en el plenario, el Presidente Piñera reiteró -al igual que en su exposición en la III Cumbre Empresarial, que finalizó el viernes-, que deben ser capaces de “alcanzar el desarrollo, derrotar la pobreza y crear una sociedad de oportunidades” y que, para eso, “ya no basta con los pilares antiguos: estabilidad democrática, economías libres, abiertas e integradas”.

    En ese sentido, añadió: “Tenemos que construir los nuevos pilares, sin los cuales no tenemos ninguna oportunidad en esta sociedad del conocimiento y la información. Cómo mejorar la calidad de la educación en forma significativa, cómo invertir más en ciencia y tecnología, impulsar la innovación y el emprendimiento, modernizar nuestros estados”.

    Además, insistió en que “el narcotráfico, el populismo y la corrupción son formidables enemigos de las libertades y democracias de nuestros pueblos. Y pienso que la mejor forma de combatir la corrupción es, en primer lugar, teniendo meridianamente clara la regla de oro. Los que estamos en el servicio público siempre debemos privilegiar el bien común sobre el bien particular, y el interés público sobre el individual”.

    El jefe de Estado también insistió en que Venezuela no es una democracia y que “las elecciones que han sido llamadas en Venezuela, con personalidades prohibidas de participar no son elecciones legítimas, por tanto, el mensaje debe ser fuerte y claro a Venezuela: queremos que se reencuentre con el camino de la democracia”.

    “Ningún país que de verdad quiera la democracia, en mi opinión, debiera reconocer esas elecciones”, finalizó.

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