Vivir bajo el comunismo hace que los países sean más pobres y menos saludables durante décadas es el principal resultado del estudio realizado por los investigadores Roland B. Sookias, Samuel Passmore y Quentin D. Atkinson, y publicado 11 de abril en la revista “The Royal Society Open Science”, donde revisaron la forma en que las conexiones históricas, los eventos y la proximidad cultural pueden influir en el desarrollo humano.

Los especialistas determinaron tras analizar las fortunas de 44 países de Europa y Asia, su geografía, fe, sistemas de gobierno y la llamada “ascendencia cultural profunda” y compararlos con el ranking del Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas que mide el ingreso per cápita, la esperanza de vida al nacer y la cantidad de años que sus ciudadanos gastan en educación, que cuando los países atravesaron por un régimen comunista tenían niveles más bajos de salud, ingresos y educación.

El texto señala que la mayoría de los aspectos analizados en general no influían en la disparidad de los países, a excepción de aquellos estados islámicos con un puntaje más bajo en educación.

Sin embargo, el único predictor común que incidía por ejemplo en la riqueza y la mala salud de sus habitantes fue la presencia de un régimen comunista.

En este sentido, toman como ejemplo lo sucedido tras la Segunda Guerra Mundial en los países de la Europa Oriental comunista, frente a la Occidendental.

Los autores del documento -citado por el diario inglés The Sun– establecieron en su texto que ”las causas inmediatas de esta baja esperanza de vida son complejas, pero el alto consumo de alcohol, el tabaquismo y la deficiente seguridad en el lugar de trabajo, así como la baja calidad de la dieta y las condiciones de vida asociadas con niveles de ingresos más bajos están implicados”.

Sin embargo, advierten que la muestra puede haber limitado el poder estadístico para detectar efectos que estás presentes, y que también afectan el estado de los países.

Un análisis a mayor escala de las relaciones causales entre los resultados de desarrollo, la geografía, la religión, la ideología política y la filogenia cultural profunda en todo el mundo sería una vía fructífera de investigación adicional”, apuntan los investigadores.

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