El reciente desarrollo del coronavirus, una novedad para la comunidad científica, aún deja muchas dudas por resolver. Una de ellas es cómo le afecta la lluvia, si aumenta o reduce su propagación. Todavía no hay estudios al respecto, pero los expertos recuerdan que, por lo general, la humedad favorece la transmisión de los virus. El frente frío y la masa de aire polar que han bajado las temperaturas suponen el primer zarpazo invernal de esta cuarentena, que había comenzado soleada.

AUMENTO DE PRECIPITACIONES

Las últimas semanas han sido extremadamente húmedas en Chile, coincidiendo con el periodo de confinamiento. Esta coincidencia ha provocado multitud de reflexiones acerca de cómo la ausencia de contaminación podría estar permitiendo que lloviera más. Todo parece concordar, pero solo en nuestro país.

Otras zonas del globo ahora mismo están viviendo sequías bastante agudas a pesar del descenso de actividad, que igualmente ha mejorado de forma notable la calidad del aire.

Todavía no hay estudios exactos que demuestren de forma verídica que el coronavirus se extiende con facilidad con lluvia. De todas formas, la lluvia facilita la propagación de cualquier virus.

Esto podría ser un problema para aquellos que presentan tos y fiebre, principales síntomas de la COVID-19.

Condiciones bajas de humedad

Al SARS1, un virus similar al COVID-19, le afectaba mucho los cambios de temperatura. Por lo que, es probable que suceda lo mismo con el coronavirus.

Por otro lado, debido que la aparición de este coronavirus es muy reciente, investigaciones anteriores sobre otros tipos de coronavirus detallan que este tipo de patógenos son más activos a temperaturas frías o suaves.

Por eso resulta importante, advierten los especialistas, protegerse del frío, evitar los cambios de temperatura y abrigarse en caso de que salir sea necesario, aunque lo más aconsejable es permanecer en casa y mantener las normas de higiene que frenan la expansión del virus: lavarse las manos con frecuencia y no tocarse boca, nariz ni ojos.

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