De polémica en polémica. Lo de Katy Perry y “American Idol” se parece, a esta altura, a un clásico de situaciones bochornosas, en el que en cada grabación del reality show, los escándalos que protagoniza acaparan la atención de todos.

Poco más de 1 mes atrás compartíamos, en lo que fue su debut en ese programa, el cuestionable beso en la boca a un concursante quien, previamente, había aclarado que jamás había besado a una mujer. Lo que hizo, le valió una serie de duros comentarios y críticas por no dejar que el muchacho elija justamente a quien besar.

Y ahora, Perry también acaparó la atención de todos por un terrible (aunque divertido) accidente que sufrió con su vestuario. Luego de que Maddie Pope terminara su audición, vino lo que fue el episodio central de la noche, que no tuvo nada que ver con las cuestiones lógicas del concurso de la televisión estadounidense.

¿Quién avanzó? ¿Quién quedó eliminado? ¿Cómo se desenvolvieron los participantes? Nadie averiguó ni intentó resolver esas dudas, sino otras.

La cantante de “This Is How We Do” sufrió el desperfecto de su pantalón mientras pretendía imitar a Luke Bryan, miembro del jurado, quien se paraba constantemente para ovacionar a los esforzados aspirantes.

Luego de la rotura, Perry entró a reírse a carcajadas y, por la fuerza que hizo, su prenda se rompió del todo, dejando poco para la imaginación. “¡Se me han roto los pantalones!”, fue la obvia reacción de la artista, quien para colmo saltó de su asiento para mostrar el desastre al público que no podía creer lo que sucedía.

Katy fue “asistida” por Lionel Richie, quien intentó tapar la zona que había quedado al descubierto, al grito de “¡no! ¡no! ¡no!”, moviéndose y poniéndose por detrás para tratar de que el desperfecto se notara lo menos posible. Pero fue en vano.

Los espectadores que observaban el reality por televisión, sin embargo, solo vieron el logo de “American Idol”, que fue puesto en el lugar adecuado para evitar que millones vieran la ropa interior de la cantante.

Lo que Richie no pudo evitar fue que las risas se apoderaran del reality, incluyendo a los concursantes. Al final, la solución para el atuendo plateado fue un buen trozo de cinta adhesiva. Entre besos y desperfectos de su ropa, Katy Perry sigue llamando la atención en American Idol.

Revisa aquí (en inglés) la historia del desperfecto del pantalón de Katy Perry

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