La NASA ha compartido esta semana un concepto artístico sobre cómo sería la superficie de un planeta de un tamaño “un poco más masivo” que la Tierra, que podría ser habitable. Proxima b, como fue denominado, fue descubierto en el 2016 y orbita alrededor de la estrella enana roja Proxima Centauri, que es la estrella más cercana al nuestro sistema solar, ubicada a poco más de 4 años luz de distancia. Asimismo, la estrella doble Alpha Centauri AB también se exhibe en la imagen.

“El exoplaneta está a una distancia de su estrella que permite temperaturas lo suficientemente suaves como para que el agua líquida se acumule en su superficie”, explicó la agencia espacial.

Sin embargo, el equipo científico que hizo el descubrimiento, dirigido por Guillem Anglada-Escudé de la Universidad Queen Mary de Londres, señaló que es probable que Proxima b esté sujeto a llamaradas estelares potencialmente extinguibles.

“Esa es la preocupación en términos de habitabilidad”, dijo Scott Gaudi, profesor de astronomía en la Universidad Estatal de Ohio, Columbus. “Esta cosa está siendo bombardeada por una buena cantidad de radiación de alta energía. No es obvio si tendrá un campo magnético lo suficientemente fuerte como para evitar que toda su atmósfera vuele”.

Los investigadores también determinaron que existe la posibilidad de que el planeta descubierto presente solo una cara a su estrella, del mismo modo que lo hace la Luna con la Tierra. Además, enfatizaron que la rotación de Proxima b, la fuerte radiación de su estrella y la historia de formación del planeta son factores que indican que su clima sea muy diferente al de la Tierra, y es poco probable que tenga estaciones.

“Se han encontrado muchos exoplanetas y se encontrarán muchos más, pero la búsqueda del análogo terrestre potencial más cercano y el éxito ha sido la experiencia de toda una vida para todos nosotros”, destacó Anglada-Escudé. “Las historias y los esfuerzos de muchas personas han convergido en este descubrimiento. El resultado también es un homenaje a todos ellos. La búsqueda de vida en Proxima b viene a continuación”.

Los detalles de los hallazgos fueron publicados en la revista Nature.

/psg