Mauricio Pinilla poco a poco fue dando señales. El delantero, quien el viernes le presentó a Azul Azul la carta formal de Colón de Santa Fe, club que estaba dispuesto a pagar la indemnización de US$ 500 mil para ficharlo, y el cual el futbolista quería reforzar por las próximas dos temporadas, comenzó a echar pie atrás en su idea de sumar una nueva experiencia en el extranjero. El berrinche en el que el futbolista le dejó claro a concesionaria que quería que le igualaran el vínculo en la cantidad de años, y no hasta diciembre de 2019 como habían acordado hace menos de un mes, lentamente quedaba en el olvido.

En Argentina estaban ilusionados con sumar al campeón de América. Esperaban presentarlo ayer en Santa Fe. A las 18 horas, los medios locales estaban citados en el aeropuerto Metropolitano para conocer al refuerzo bombástico de la temporada. Incluso, la dirigencia ya estaba realizando gestiones para poder contar con su presencia en el duelo que medirá a Colón ante San Paulo, en el Morumbí, este jueves, por la Copa Sudamericana.

Sin embargo, horas antes de la presentación, la gerencia de comunicaciones del club suspendió la actividad: “Por razones de logística el futbolista Mauricio Pinilla arribará al país directamente en Buenos Aires. De este modo, queda suspendida la conferencia de prensa pactada para el día de la fecha”, informó. Hasta ese momento, un detalle más de la mediática salida del atacante del club al que le juró amor eterno.

Sin embargo, en el transcurso de las horas de este domingo, Pinilla comenzó a dudar de su decisión. Durante la mañana, el concuñado del ariete, Rodrigo Mardones, subió una fotografía a las redes sociales entrenando con el todavía 9 estudiantil. Y con un mensaje que abría aún más interrogantes: “Ojo, Pinilla es mi concuñado y sigue siendo jugador de la U…para los que aún no lo entienden”, lanzó.

Lo cierto es que Pinilla, desde su casa en San Carlos de Apoquindo, se fue enterando de los líos que se presentaron durante la negociación con el cuadro Sabalero. Mauricio Valenzuela, su agente, estaba en Santa Fe cerrando la operación. Y al delantero no le gustó el cambio de las condiciones. No quería asumir el costo de los impuestos. Y pese a que el cuadro transandino finalmente cedió en su posición, el atacante desconfió y prefirió seguir en el país para cumplir su contrato en Universidad de Chile.

Desde La Cisterna quedaron consternados con la voltereta del atacante. Al delantero ya no lo tenían en los registros. Es que al 9 estudiantil no le importó quitarle el piso a Ronald Fuentes, gerente deportivo del club, quien hizo oficial su salida luego de acordar las condiciones con Mauricio Valenzuela, su agente: “Queremos informar que Mauricio Pinilla deja de ser jugador de Universidad de Chile, después de recibir una oferta y alcanzar un acuerdo con Colón de Santa Fe”, dijo el funcionario de Azul Azul. “Hemos decidido darle la libertad pues para él es un contrato mucho más ventajoso que el que tiene actualmente, en lo deportivo y en la cantidad de años de duración del mismo. Le deseamos mucho éxito en este desafío. Seguramente le irá bien”, agregó. El gerente, incluso, llegó a informar a los directores de Azul Azul de la transacción que se llevó a cabo.

Pese a la oficialización que le hizo el club en relación a su salida, Pinilla nunca asumió su partida. Por eso mismo, en el aeropuerto, al retornar de Antofagasta, fue enfático al momento de señalar que seguía perteneciendo a la U. No había firmado el finiquito, lo que finalmente terminó siendo su gran aliado en su frustrada salida.

Según sus cercanos, el atacante sólo pidió permiso para resolver su futuro en Santiago. En Antofagasta, incluso, el atacante pagó su pasaje para volver lo antes posible a la capital para exponer la oferta a su familia. El club le ofreció un traslado vía LAN a las 21 horas. El jugador optó por viajar en la aerolínea SKY, a las 17 horas. “Pinilla no se despidió de nadie acá. Nunca nos dijo que se iba. Nos dijo que no era seguro, que tenía que arreglar unas cosas”, dicen desde el plantel.

Pinilla se presentará hoy a entrenar en la U. En los papeles, sigue siendo futbolista del club.

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