Con Internet hoy en día todo es posible: no hace falta que pongas un pie fuera de tu casa para conseguir lo que quieres.

Con un par de clicks puedes comprar esas botas que acabas de ver y que tanto te han gustado, y al día siguiente las tendrás en tu casa por la mañana.

O pedir que te traigan un rico desayuno a casa, solicitar un taxi, o adquirir a última hora ese regalo de cumpleaños que se te había olvidado comprar para tu mejor amigo.

Aunque con el comercio electrónico se ha abierto todo un mundo de nuevas posibilidades, de lo que quizás no te estás dando cuenta es de que también estás exponiendo todos tus datos bancarios a un gran peligro.

Al hacer una compra online, nunca puedes estar seguro al 100% de quién es la persona o empresa que está al otro lado, y qué es lo que realmente va a hacer con esa información que le estás enviando.

Por eso es tan importante seguir algunos consejos para evitar las estafas online, porque al igual que en el mundo real, en Internet también hay gente que puede querer engañarte.

Con esto no quiero decir que a partir de ahora dejes de hacer las compras que hacías normalmente antes, y mires a todas las páginas web con desconfianza; hay muchas plataformas online que son totalmente seguras y con las que tus datos estarán a salvo.

Pero sí debes empezar a tener un poco de precaución si no quieres ser víctima de un engaño.

Esa es la razón por la que he decidido escribir este artículo. Aquí voy a enseñarte los 8 consejos más importantes para evitar las estafas más comunes en Internet, y que puedas navegar por la red con toda tranquilidad.

 

8 consejos para no caer en una estafa en Internet

1. Revisa SIEMPRE si la URL es incorrecta

Muchas veces, cuando entras en una página web, seguro que no sueles prestarle ninguna atención al enlace que tiene ese sitio.

Pero esta es una de las mejores pistas para saber si en realidad estás navegando por una página web segura y de confianza, o si has entrado en una plataforma fraudulenta.

Los “ciberciminales” son bastante astutos a la hora de engañar en línea (igual que pasa en el mundo real). Y por eso se las apañan para hacerte creer que estás en una página web legítima.

¿Cómo? Construyen sitios en Internet parecidos o exactamente iguales que las páginas que normalmente visitas, y así tú haces tus compras de forma normal creyendo que estás en un lugar confiable.

Sin embargo, a la hora de pagar (o incluso si sólo estás consultando tu información) estarás enviando tus datos a un sitio fraudulento.

Ellos se quedan con todos tus datos para después poder usarlos haciendo compras en Internet, o lo que es peor, para sacar todo el dinero que tengas en tu cuenta bancaria o en tu tarjeta.

Esto suele suceder mucho con las páginas web de grandes bancos. Mira por ejemplo esta imagen de abajo:

Parece la misma página, ¿verdad? Pero si te fijas más atentamente en el enlace que aparece en la barra del navegador, verás que la segunda, que es la página falsa, tiene una URL diferente a la primera, que es la verdadera.

Así que antes de seguir navegando por cualquier página web, y de introducir tus datos tanto si sólo vas a hacer una consulta como si vas a comprar algo, mira siempre bien el enlace.

Si te parece que ahora es distinto, o que algo ha cambiado en él, encuentra la forma de compararlo con el original (por ejemplo, buscando en Google la página verdadera).

2. Desconfía de las páginas sin el protocolo https

Este consejo va de la mano con el anterior: por muy buena, confiable, e igual que te parezca una página web a otra en la que hayas comprado anteriormente, si en la URL no ves el protocolo “https”, desconfía.

Hoy en día, todas las páginas seguras y que no son fraudulentas llevan este protocolo para indicar a sus visitantes que se puede navegar en ellas con total seguridad.

Si miras el enlace aquí arriba en Gananci, verás que pone “https://gananci.com/” junto al resto de palabras de este post.

Y lo mismo pasa con otros sitios web como el de Amazon, Apple, el de tu banco en línea, en blogs populares, en páginas oficiales de periódicos, etc.

3. Si sólo admite un método de pago, puede ser estafa

Aunque la mayoría de nosotros solemos utilizar métodos comunes para pagar por Internet (como PayPal, nuestra tarjeta de crédito o débito, o una tarjeta virtual de prepago), hay muchísimas otras formas con las que se puede pagar en línea.

Los comercios online lo saben bien; por eso se han puesto las pilas en este tema, y en la mayoría admiten al menos dos formas de pago distintas, que suelen ser PayPal y alguna otra alternativa.

Esto no sólo lo hacen para que los clientes estén más cómodos a la hora de comprar (y así atraer un mayor número de consumidores): también lo hacen por seguridad, ya que hay métodos que son más seguros que otros.

Por eso, si cuando vayas a comprar en un sitio web, ves que sólo tienen un método de pago, ten mucho cuidado.

Debes prestar especial atención si esa única forma para pagar es a través de tu tarjeta.

Los comercios electrónicos que son estafas hacen esto para quedarse con los datos de tu tarjeta, y así poder usarlos después para comprar ellos en Internet o bien piratear tu tarjeta y sacar todo el dinero de tu cuenta.

Así que si vas a comprar en un sitio donde sólo admiten una forma de pago, y no estás seguro de si es fiable o no, es mejor que no realices tu compra allí.

4. No confíes en páginas sin información legal del negocio

Casi nunca miramos si al final de las páginas hay una sección de aviso legal o de términos y condiciones.

Pero a partir de ahora, debes hacerlo para estar seguro de que no estás navegando por un sitio web peligroso.

Las páginas web fraudulentas no se toman el tiempo de escribir estas secciones; sin embargo, esto es algo obligatorio para cumplir con la normativa que rige las normas de Internet.

Para resumir estos cuatro primeros consejos relacionados con las páginas web y tiendas online, aquí tienes una imagen bastante buena que han creado en Shopalike para que nunca olvides las precauciones que debes tomar.

5. ¿El precio es demasiado bajo? ¡Cuidado!

Hay muchas formas de engañar a alguien en el mundo del comercio electrónico, y no siempre el objetivo es robar datos para quitar el dinero a la gente…

Bienvenido al mundo de las falsificaciones en Internet.

Quizás alguna vez has pensado en comprar algo de una marca con un precio elevado, como un dispositivo de Apple, un bolso de Balenciaga, o unas de las zapatillas Nike con el coste más alto.

Así que te has ido a Google, has puesto el nombre del producto, y de repente te aparece la palabra mágica: “baratas”.

Entras corriendo a ese enlace, y ves que esos artículos cuestan la mitad (o incluso menos) de lo que lo harían en cualquier distribuidor oficial.

No has encontrado una ganga, lo siento. Has encontrado una tienda online que quiere engañarte haciéndote creer que estás comprando un producto original para quedarse con tu dinero.

Si ves uno de estos sitios en los que el precio es demasiado bajo, desconfía, porque lo más probable es que cuando recibas el pedido en tu casa, el artículo que has comprado en realidad sea una imitación.

O algo mucho peor: que lo compres, y que nunca lo recibas porque en realidad los dueños de ese sitio web sólo querían quedarse con tu dinero.

Así que ten mucho cuidado con esto, y si tienes dudas, pregunta a la marca original (por ejemplo, a través de su página web enviando un correo y en Facebook) si esa tienda en línea son distribuidores oficiales o no.

6. Busca opiniones o reseñas de otros usuarios

Imagina que encuentras una tienda online en la que quieres comprar: el diseño es bueno, la URL parece correcta, y todo parece estar en su sitio. Pero quieres asegurarte al 100% de que es fiable.

No hay mejor manera de conseguirlo que buscando opiniones de otras personas que ya han comprado ahí.

Aunque eso sí, tienes que tener también cuidado con esto porque tampoco conoces a esos otros usuarios, y no puedes saber si sus reseñas son fruto de una mala experiencia real, o es que el problema lo causaron ellos mismos…

La mejor forma de hacer esto es irte directo a Google, y poner allí el nombre de la empresa o negocio en el que quieres comprar.

Si es una compañía legal, enseguida a la derecha te aparecerá a la derecha un recuadro en el que podrás ver reseñas que han dejado otros clientes al acudir a la tienda física.

Aunque aquí te estoy hablando de fraudes en línea, la reputación que tiene un negocio en el mundo real también te puede dar pistas para saber si es confiable o no.

Si no te aparecen reseñas en este recuadro, escribe en Google el nombre del negocio o tienda online, y luego “opiniones”.

De ese modo, verás que aparecen muchos foros, páginas web y blogs donde encontrarás las experiencias de otras personas para ver si son estafa o no.

7. Comprueba la actividad de esa tienda online en sus redes sociales

Las redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter o Pinterest son las herramientas más usadas ahora por todos los negocios para promocionarse y conseguir nuevos clientes.

Al fin y al cabo, son plataformas gratuitas o que tienen un coste muy bajo, y con ellas se pueden llegar a millones de personas de muchas maneras distintas.

Pero precisamente esas dos razones hacen que también sean el lugar perfecto para los cibercriminales.

Las páginas fraudulentas crean muchos más anuncios en redes sociales que los negocios legales y confiables para atraer a sus víctimas a sus páginas estafa, y que así caigan en sus trampas.

Así que cada vez que quieras comprar algo en un comercio electrónico, primero mira sus redes sociales. Si en esa página no indican ningún enlace a su página de Facebook o Twitter, cuidado: puede que esto lo hagan para que nadie les deje una opinión negativa en ellas.

Pero si tienen demasiadas publicaciones cada día, también debes sospechar porque eso significará que quieren atraer a muchos visitantes para hacer fraude con ellos.

8. Fíjate en las técnicas que usan para darse publicidad

Aquí no hace falta que seas un experto en marketing para que te des cuenta de las técnicas de publicidad engañosa que usan las páginas web fraudulentas.

Si ves imágenes con productos de las últimas tendencias que han salido al mercado a precios realmente bajos, por ejemplo, es bastante extraño, y lo mejor es que desconfíes hasta que compruebes que es una tienda online 100% segura.

Aquí tienes estos últimos cuatro consejos resumidos en una imagen.

Comprar en Internet es una de las experiencias más cómodas de las que puedes disfrutar; al fin y al cabo, no necesitarás salir de casa para adquirir lo que quieres, tendrás a tu disposición un enorme catálogo de artículos, y podrás comparar precios para que tus compras sean lo más provechosas posibles.

Pero nunca te olvides que al igual que en el mundo real, en Internet también hay muchas personas que te quieren hacer caer en sus trampas y engañarte.

Así que antes de poner los datos de tu tarjeta o tu cuenta PayPal en un comercio electrónico, recuerda siempre seguir estos 8 consejos para que tu seguridad esté garantizada.

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