El sábado, con estilo estudiado y aire de campaña, le pidió a la juventud nacional de Cambiemos en Quilmes que se “enamore” del proyecto social del Gobierno, que tiene “la magia de transformar el dolor en alivio, la debilidad en fortaleza, y la soledad en compañía”.

Dos días después, y mientras crecen los rumores que la ubican entre las posibles compañeras de fórmula de Mauricio Macri el año que viene, la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley encabezó, en la Casa Rosada, un acto con varias de las empresas más importantes del país, a quienes les pidió “responsabilidad con los que menos tienen” y buscar soluciones “conjuntas” al problema de la falta de agua en poblaciones vulnerables.

“Que estén hoy acá habla de su vocación, sus ganas de construir una Argentina más igualitaria”, dijo la ministra en el salón de Pueblos Originarios, repleto de empresarios. Habían pasado a saludar, un rato antes, los ministros Rogelio Frigerio (Interior) ySergio Bergman (Medio Ambiente). Bergman y Victoria Morales Gorleri (funcionaria de Desarrollo Social) habían apelado -al igual que la ministra- a “trabajar juntos” para llevar el agua potable a todo el país.