La primera visita oficial de Sebastián Piñera a Argentina en este segundo mandato arranca este miércoles en medio de una polémica por el nombramiento del embajador en Buenos Aires. El Gobierno que tomó posesión en marzo, anunció la semana pasada que el presidente había elegido a su hermano, Pablo Piñera, para liderar una de las delegaciones diplomáticas de mayor importancia para el país. Después de las acusaciones de nepotismo de la oposición, que pidió un pronunciamiento de la Contraloría General de la República, el presidente, a horas del viaje a Argentina, decidió postergar el nombramiento, a la espera de una resolución oficial del organismo. Su hermano, informó La Moneda, no será parte de la comitiva oficial chilena que aterrizará este miércoles en Buenos Aires.

Según un grupo de diputados socialistas y comunistas, el nombramiento de Pablo Piñera infringe el principio de probidad del artículo 8 de la Constitución. El presidente, en un comunicado firmado por él este mismo martes, señaló: “Por respeto a la institucionalidad vigente, me parece prudente esperar el pronunciamiento de la Contraloría frente al requerimiento antes mencionado, antes de proseguir con la implementación de este nombramiento”. El jefe de Estado en su escrito reiteró las cualidades profesionales que, según estima, tiene su hermano para ocupar el cargo.

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