Todo comenzó a las 07:29 de ayer miércoles. A través de sus redes sociales, Metro informaba que un tren detenido en la estación Lo Ovalle. Al minuto después informaba que la frecuencia del servicio se había restaurado. Pero no. Inclusive hasta las 09:00 todavía se registraban largas esperas entre un convoy y otro, generando retrasos de entre media hora y 40 minutos.

La cuestión es fácil de entender si usamos un ejemplo: estación Toesca es parte de la ruta verde, cuando el plan expreso se aplica en la Línea 2 A eso de las 09:00, todavía en marcha ese plan, los trenes pasaban llenos. Un pasajero que no pudiera abordar un convoy de la ruta verde, debía esperar entre 7 y 10 minutos el siguiente que, además, era de la ruta roja. Luego de 7 a 10 minutos (acumulando un retraso de entre 14 a 20 minutos) más recién se presentaba la posibilidad de abordar de nuevo otro tren. ¿Problema? Venía igual o incluso más lleno que el anterior.

Si ese pasajero volvía a perder ese convoy, fácilmente los tiempos de retraso se empinaban por la media hora hasta los 40 minutos.

“Línea 2 también con problemas de frecuencia hace media hora tratando de subir en Metro Departamental”, reportó Karen Gutiérrez en su cuenta de Twitter.

“Ya se parecen al Papa Francisco. Piden perdón todas las semanas”, reclamó por su parte el usuario Gerardo Muñoz.

Luciano Abraham Matus por su parte criticó indicando que “si van a dar un servicio tan paupérrimo como el de hoy, bajen los precios”.

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