¿Pagaría a un desconocido para que le acariciara el pelo y la espalda? En Estados Unidos ya existen más de 20 empresas que explotan este negocio y que remuneran a sus empleados con más de 150 euros por ocho horas de trabajo. Pero lejos de estas agencias, hay auténticos profesionales que viven de su don para acariciar y abrazar. Estos autónomos ganan más del doble, llegando a obtener -siempre que tengan una buena cartera de clientes- cerca de 500 euros diarios. No se necesita experiencia previa ni se debe tener miedo a las distancias (muy) cortas.