¿Cómo se puede explicar que la oposición haga una interpelación a seis semanas de iniciado un Gobierno? ¿Qué es lo puede haber hecho mal? ¿Qué puede haber pasado?, lo único que me cabe en la cabeza es que esto se trate de un gran malentendido.

Algunos manifiestan que con el cambio en el protocolo se estaría desprotegiendo a mujeres, sin embargo lo que hizo el ministerio de Salud -al modificar el protocolo de la Ley de aborto- fue corregir un grave error que cometió el gobierno anterior que afectaba a más de un millón de atenciones en hospitales derivados, a más de 60.000 egresos hospitalarios anuales, y 1.500 mujeres y recién nacidos que hoy están siendo atendidos en camas obstétricas en dichos hospitales. Por el contrario, el efecto que habría tenido mantener el protocolo hubiera implicado el cierre del Hospital Parroquial de San Bernardo y del Hospital de Panguipulli, con la consecuente crisis sanitaria que ello conlleva.

Lejos de ser un acto reprochable, lo que hizo el gobierno fue enmendar la profunda irresponsabilidad de la administración de Michelle Bachelet, al no entender el servicio que muchas instituciones prestan a lo largo y ancho de Chile.

La única manera de poder explicar la interpelación es que no se dieron cuenta de que esto iba a ocurrir o que es simplemente un malentendido, sin embargo también hay otros a los que les disgusta la objeción de conciencia institucional y les molesta de sobremanera la objeción personal de médicos en el servicio público. Sobre el primer punto, los hospitales que han hecho objeción solo representan el 5% del total de camas obstétricas en el país, por lo que de encontrarse con un caso en que se requiera el aborto, ellas deben ser derivadas a alguna institución perteneciente al 95% restante.

Despejado aquello, solo nos queda el intento del gobierno anterior de torcer la ley e ir en contra de lo resuelto por el Tribunal Constitucional para imponer su ideología, y el costo lo pagaban mujeres y recién nacidos. La Nueva Mayoría comete un gran error y lo saben, por eso, en lo que llamaron “un acto de generosidad” se abrieron a la posibilidad de bajar la interpelación, para salvarse del papelón que enfrentarán hoy de interrogar al ministro Santelices sin sustento, sin argumentos y distrayéndolo de sus funciones y tareas más urgentes, porque lamentablemente, para buena parte de la izquierda, lo más relevante es el punto político y no las personas.

Por eso hoy tenemos una lista de espera en salud que es más del doble que hace 4 años; hospitales que quedaron a medio construir; y consultorios que nunca se construyeron. Por esa misma falta de prioridades es que hoy tenemos una deuda enorme en el sector salud y que siguió aumentando, sin que mejoraran las prestaciones ni la calidad con que se atienden las personas más vulnerables del país.

Este es el deplorable legado en salud, agravado con la falta de humanidad que algunos muestran, al poner la ideología por delante de las personas.  Hoy, después de la interpelación, solo quedarán recriminaciones políticas y nada se avanzará en una mejor salud para las personas. Además, el Ministerio de Salud habrá perdido horas y días que se podrían haber dedicado para enfrentar la emergencia del VIH/Sida o a resolver la crisis financiera que heredamos en el sistema. Por eso, es tan importante que como Gobierno volvamos a poner el foco en la salud digna y oportuna, dejando que sean otros los que sigan sumidos en la politiquería.

/Columna de Jaime Bellolio en La Tercera

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