“Inicialmente habíamos pensado que 30 años era una buena fórmula, porque era prudente, pero oyendo a mucha gente y personas que han sufrido estos abusos pensamos que lo mejor era dar un paso a la imprescriptibilidad”. Esas fueron ayer las palabras del ministro de Justicia, Hernán Larraín, respecto de la indicación sustitutiva impulsada por el gobierno sobre delitos sexuales contra menores.

De esta manera, el secretario de Estado si bien recalcó que siempre estuvieron las dos opciones sobre la mesa, reconoció que originalmente el Ejecutivo se inclinaba para que la indicación estableciera aumentar el plazo de prescripción del delito -no eliminarlo-, idea que, incluso, fue socializada el miércoles en el Congreso por Larraín. Pese a eso, el ministro ayer destacó que “la decisión del Presidente es la más sabia y la mejor”.

En La Moneda sostienen que el miércoles en la noche el Jefe de Estado se contactó con Larraín, a quien le indicó que lo más conveniente era la imprescriptibilidad. En ese sentido, comenzaron a sopesar diferentes factores para ver la posibilidad de modificar la indicación que ya se venía trabajando. Esto, dado que algunos en el oficialismo advierten que es una decisión “arriesgada”, debido a que hay juristas que se oponen a la imprescriptibilidad.

Finalmente, el Mandatario tomó la decisión ayer por la mañana, previo al anuncio que realizó en La Moneda, donde varios de los presentes -entre ellos, parlamentarios de Chile Vamos- fueron sorprendidos con la noticia.

De hecho, fuentes de Palacio indican que el propio ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, se enteró de los cambios finales poco antes del anuncio. Esto, pese a que sabía que se estaban barajando las dos alternativas.

“Estas decisiones son siempre fruto de una deliberación colectiva, pero la decisión final, sin duda, fue del Presidente”, dijo Blumel.

En La Moneda dicen que fueron tres los factores determinantes que llevaron al Jefe de Estado a cambiar de parecer: escuchar los relatos de las víctimas, entregar una “señal potente” a la ciudadanía tras los casos de las dos menores abusadas -Sophia y Ámbar- y porque de esta manera -dicen las mismas fuentes- lograrán sacar la iniciativa más rápido en el Congreso. “Hacia allá va la discusión”, aseguran en el gobierno.

En medio de los cambios, ayer por la tarde el titular de Justicia llegó a La Moneda para reunirse con el Presidente Piñera.

Por la noche, Larraín reconoció que hubo un enredo inicial, ya que por la mañana él había informado que delitos menores, aunque tendrían un mayor plazo de prescripción, no estarían sujetos a la imprescriptibilidad.

“Efectivamente la confusión se produjo, yo, incluso, incurrí en ella”, dijo en TVN al confirmar que todos los delitos relacionados con abusos sexuales de menores serían imprescriptibles.

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