Luego que esta semana el Departamento del Interior de Estados Unidos ratificara la renovación de dos concesiones mineras para el desarrollo del proyecto de cobre y níquel, Twin Metals, de Antofagasta Minerals, en Minnesota, la compañía destacó que la autorización permitirá seguir desarrollando los procesos previos de exploración.

Bob McFarlin, vocero de Twin Metals Minnesota, señaló que la compañía podrá avanzar con la exploración y el monitoreo de aguas subterráneas, pero dijo que cualquier actividad minera real estaría sujeta a revisión.

“Cada pozo, cada hoyo en el suelo, cada camino, cada paso del camino, cada acción … pasa por un proceso de permisos y una revisión ambiental”, señaló en declaraciones al medio estadounidense Start Tribune.

El proyecto de la minera del grupo Luksic podría enfrentar el rechazo de organizaciones ambientalistas ya que se ubicaría en las cercanías de lo que en esa ciudad denominan “la joya de la corona de Minnesota”, el refugio medioambiental Boundary Waters Canoe (BWCA ) y el Parque Nacional Voyageur, zonas calificadas como una de las últimas áreas silvestres de la nación. El lugar cuenta con 450.000 kilómetros cuadrados de lagos y bosques en el norte de Minnesota, cerca de la frontera con Canadá, y está protegida desde 1926.

Y fue su excepcionalidad la que hizo que en marzo de 2016, previo al término del gobierno de Barack Obama, la oficina que administra las tierras en Minnesota negara la renovación de dos concesiones mineras que forman parte del proyecto y que habían sido autorizadas originalmente en 1966. La decisión luego fue ratificada por el Servicio Forestal Federal de Estados Unidos, en diciembre de ese año, iniciando un conflicto que incluso motivó que la minera presentara una denuncia en la corte distrital de Minnesota contra varios organismos de la administración federal de EE.UU. para asegurar sus licencias mineras.

Pero a fines de 2017, Donald Trump revirtió la regulación impulsada por Obama y desbloqueó la autorización, definición que fue reforzada por la decisión del Departamento del Interior, lo despeja el camino para el proyecto cuya puesta en marcha se proyecta para la segunda mitad de la próxima década.

/gap