La agenda política de este verano estuvo particularmente agitada, incluyendo febrero, que tradicionalmente es un mes donde no suele ocurrir mucho en este ámbito.

Incendios forestales de grandes dimensiones, inconvenientes con el refichaje y el impedimento del régimen castrista a Mariana Aylwin para ingresar a la isla fueron temas que marcaron la pauta, y donde uno de los grandes ausentes en estos debates fue el senador por Antofagasta y candidato presidencial apoyado por los radicales, Alejandro Guillier.

Esta sobredosis de silencio coincidió con un estancamiento del postulante a La Moneda en las encuestas en las últimas semanas. Aunque los analistas aún no se atreven a hablar de una tendencia, afirman que marzo será clave para saber si este  hecho es estacional o no. Además, comparten que el exceso de silencio del senador durante el movido verano sería la razón de este frenazo.

Según el académico de la Universidad del Desarrollo, Eugenio Guzmán, las últimas encuestas efectivamente muestran al presidenciable estancado, y a su juicio eso se debe a un problema del legislador que explicaría esta situación.

Para el analista, la lógica mediática de Guillier consiste en no decir nada hasta antes que él haya detectado el sentido común (en términos políticos) de las personas en los distintos temas de discusión pública. “Pero cuando uno usa esa lógica, de lo que las personas perciben como lo “correcto”, toma tiempo en asentarse, y cuando uno está en campaña electoral, no se puede usar esa lógica, porque las campañas son muy dinámicas”.

Para graficar esto, el experto coloca como ejemplo los incendios forestales, lo que ocurrió con el avión Supertanker y el refichaje, en los que Guillier no se pronunció. Guzmán asegura que eso pasó porque el parlamentario quería llegar a la mediana de lo que piensa el elector, y eso demora. Simbólico es lo que ocurrió, dice, en el caso de Mariana Aylwin y el impedimento de que ingrese a Cuba. “Le mandó un saludo a la ex ministra y punto. En cambio Carolina Goic tuvo la inteligencia de jugársela y cerrarle el paso a Piñera, que había salido a defender a Aylwin primero, y de esa manera impedir que el tema fuera capitalizado por éste”.

Agrega que la sensación es que en los últimos dos o tres meses el presidenciable de izquierda ha estado absolutamente ausente de los principales temas de discusión pública. “¿Qué sentido tiene ir a China en este momento? Más cuando no sabemos nada del viaje, a qué fue, qué es lo que hizo y cómo lo financió”, apunta el investigador. Añade que esto tiene el efecto de que Guillier no tuviese en este período presencia en los medios de comunicación, y menos en los asuntos centrales.

A su vez afirma que lo que se sabe en cuanto al análisis de campañas políticas, es que los candidatos deben ir posicionándose en ciertos temas de acuerdo a la intensidad que tengan esos tópicos en los distintos grupos políticos, cuestión que a su parecer tampoco hace el senador por Antofagasta. “Lo único que hace es una especie de guiño a la izquierda. Pero una izquierda que por lo demás no quiere nada con la Nueva Mayoría ni con la ex Concertación. Al contrario, esta izquierda lo único que quiere es que pierda la Nueva Mayoría, porque le conviene a su proyecto que gane Piñera, para así poder deshacerse de la vieja guardia de la Concertación”.

Guzmán no descarta que en este estancamiento esté incidiendo en algo la decisión de la DC de nominar a Carolina Goic como su candidata, y de que el Frente Amplio también anunció que contará con su propio presidenciable. Argumenta que esto provocó que Guillier no se pudiese seguir posicionando de la forma en que lo venía haciendo en los meses anteriores.

El académico indica que se debe hacer otra salvedad, en el sentido de que desde octubre del año pasado, Guillier comenzó a decir que era candidato, y que por lo mismo, él pasó a otra etapa, donde se constituyó como postulante oficial a La Moneda, frente a lo cual se le comienza a pedir un mayor pronunciamiento.

“Hay que mirar muy bien el hecho de que parte del apoyo a Guillier en los sondeos, son personas que están mayoritariamente dentro del grupo de los que dicen que votan. Por lo tanto, se hace aún más engañosa la cifra, y probablemente no solo estamos en presencia de un estancamiento, sino que también de una disminución por parte de aquellos que ni siquiera votan”.

Agrega que precisamente ese 40% de los que van a ir a votar espera un pronunciamiento a medida que se va acercando la elección.

Mantener la estrategia

Una mirada algo distinta tiene el académico de la Universidad Central, Kenneth Bunker. Según su apreciación, al mirar las encuestas en perspectiva, dice que Guillier ya pasó el tercio de los votantes con un 30% sobre los votos válidos, y que haber bajado tres puntos después de haber desaparecido bastante no es una caída significativa.

“Como Guillier es el fenómeno de esta competencia, por más que Piñera se sitúa primero, todos los ojos están puestos sobre él, y estas situaciones se sobredimensionan”, afirma el cientista político.

Bunker señala que si es que Guillier pierde algo con esta baja en la Adimark, pierde por el lado de que se frena la trayectoria ascendente, el “momentum”, pero según su análisis no hubo mayores cambios en febrero en relación al apoyo de los candidatos presidenciales.

Para Bunker, si Guillier no quiere frenarse, debe mantener su estrategia ganadora utilizada hasta ahora, consistente en no hablar ni decir mucho en la medida de lo posible. “Cuando uno tiene una estrategia ganadora hay que mantenerla, no se debe cambiar”, argumenta el investigador.

No obstante, el analista piensa que el senador debe instalar un par de ejes rectores, definir pronto su comando, aunque sin mayores detalles, porque si empieza a ahondar en los temas, desde la izquierda tradicional se van a dar cuenta de su fragilidad. “Debe ser muy cuidadoso en este punto”, enfatiza Bunker.

Como antecedente, el experto afirma que Piñera es el que aparece estancando, incluso un poco a la baja, y donde por primera vez, según los números que ha analizado, por primera vez ambos candidatos están en la franja del 30%, Guillier con 30% y fracción y Piñera con 39%.

El académico asegura que las próximas semanas serán clave para determinar el rumbo de los dos principales contendores a La Moneda en las encuestas, y establecer con claridad si Guillier se frenó o no, y cuánto ha influido este silencio veraniego en el apoyo ciudadano.

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