Fui a la reunión donde me invitó la machi Francisca, esa fue el 3 de enero de 2013, cuando llegué ya había harta gente en el patio de la casa de la Machi, dentro de los que estaba un sujeto al que le dicen “El alcalde” (apodo usado por José Sergio Tralcal Coche) (…). Como a las 10 de la noche empezó la reunión, participó hablando ‘El alcalde’, se hablaba de ir a recuperar tierras, de ir a quemar la casa del campo del ‘gringo’”.

“También entre los que estaban ahí se fueron pasando algunas armas de fuego, que de acuerdo a mi conocimiento eran escopetas y dos armas chicas (…), también habían tres bidones con un líquido en su interior, los que llevaríamos para prenderle fuego a la casa, yo creo que era bencina. También había algunas personas que llevaron hondas y boleadoras”.

“Esa noche nos fuimos a atacar la casa de los ‘gringos’”.

Esto es parte del testimonio de José Manuel Peralino Huinca, condenado por el homicidio del matrimonio de Werner Luchsinger y Vivian Mackay, ocurrido en enero de 2013. La declaración, entregada en octubre de 2015, permitió detener al resto de los diez implicados en el caso y fue pieza clave para el veredicto que este sábado entregó el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco.

Pese a que a la defensa de Peralino había alegado, en su oportunidad, que el relato había sido obtenido de manera irregular, los jueces consideraron que este “no posee vicios de ilegalidad” ni “la presencia de algún tipo de coacción”.

De esta manera, el tribunal condenó a José Tralcal Coche, Luis Tralcal Quidel y al propio Peralino en calidad de autores del delito de “incendio con resultado de muerte en carácter terrorista”. Ellos se suman, de esta manera, a Celestino Córdova Tránsito, quien ya se encuentra en prisión.

Así, de los once imputados, el tribunal absolvió de todos los cargos a ocho de ellos: Aurelio Catrilaf Parra, Sabino Catrilaf Quidel, Juan Tralcal Quidel, Sergio Catrilaf Marilef, José Córdova TránsitoFrancisca Linconao Huircapán, Eliseo Catrilaf Romero y Hernán Catrilaf Llaupe.

Esto, pese al voto en minoría del magistrado Germán Varas, quien estuvo por declarar culpables también a la machi Linconao, a Catrilaf Romero y a Catrilaf Llaupe.

La importancia del testimonio de Peralino

Los hechos narrados por el tribunal son muy parecidos a los que entregó Peralino tres años atrás. Por ejemplo, los jueces relatan de manera muy similar al comunero, la llegada de los acusados al fundo del matrimonio.  “(…) Provistos de diversos elementos, entre ellos, armas de fuego de distintos calibres, cuerpos portadores de llama, y sustancias acelerantes con el propósito de atacar el mismo e incendiarlo, aun constatando la presencia de sus ocupantes”.

Además, se describe el enfrentamiento que se dio entre el dueño de casa y los atacantes, en el que resultó herido Celestino Córdova.

Respecto a este último hecho, los jueces se formaron la certeza que una parte del grupo atacó la propiedad desde el sector de la cocina de la casa, realizando varios disparos, por lo que Luchsinger “repelió el ataque haciendo uso de su arma de fuego (…), enfrentamiento en el que resultó herido a la altura del tórax el condenado Celestino Córdova”, señala el documento elaborado por los jueces.

Esta descripción concuerda con la declaración que hizo Peralino en 2015. “Cuando estábamos al lado de la casa, los que estaban por el sector de la cocina comenzaron a disparar contra los ventanales. Ahí fue cuando el ‘gringo’ disparó hacia afuera (…) y todo el grupo que estaba al frente de la cocina entró a la casa por ese lugar”, contó entonces el imputado y añadió que los que ingresaron “quemaron la casa con los ‘gringos’ adentro”El comunero, quien dijo haber estado fuera del hogar del matrimonio, relató que arrancaron hacia diferentes camionetas. Y que “Celestino salió herido de adentro de la casa”.

El porqué de la absolución de ocho implicados

Según explican los jueces en el veredicto, la mera declaración del comunero no bastaba para generar convicción de la participación de todos los imputados en el delito.

Sergio Arévalo, abogado de la familia Luchsinger Mackay, al ser consultado por “El Líbero”, señala que en este tipo de situaciones “la declaración debe corroborarse con otras pruebas, como evidencia encontrada en el sitio del suceso, relatos de otras personas o la geolocalización del teléfono de alguno de los imputados en el día y hora de los hechos”.

El académico de la facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, Juan Enrique Vargas, explica que los jueces “valoraron la declaración de Peralino y la tomaron en cuenta en la medida que pudieron corroborar lo que él dijo”.

En tanto, el abogado querellante del ministerio del Interior, Luis Hermosilla, destaca la utilización del relato del imputado y subraya que este hecho es “muy relevante, porque hay muchos delitos, como los de orden sexual o terrorista, en los que en general no hay testigos y en los que uno tiene que construir, bajo ciertas reglas, la prueba indiciaria”.

Arévalo y Hermosilla optan por no calificar las razones que llevaron al tribunal a absolver a ocho de los imputados. Comentan a “El Líbero” que esperarán hasta el 11 de junio, cuando el tribunal de a conocer el fallo y las penas de manera íntegra.

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