El próximo lunes sesionará por segunda vez la comisión mixta sobre la ley de Identidad de Género. Esa vez, además de la inclusión de menores en el cambio de sexo ante el registro Civil, se tocará otro tema complejo para Chile Vamos: el matrimonio.

Durante la discusión de la ley, los casos de personas que decidieran cambiar de sexo al momento de tener un “vínculo matrimonial no disuelto” fue materia de arduo debate.

En un primer trámite, el Senado aprobó que, al haber una solicitud de cambio de sexo, un juez de familia podía terminar el matrimonio, y los cónyuges demandar una compensación económica. En su paso por la Cámara de Diputados, esta enmienda se rechazó por completo, y agregó que la pareja debía ser notificada de la solicitud de cambio de identidad.

En la comisión de DD.HH. de la Cámara baja, los parlamentarios de Chile Vamos acusaron que la movida representaba un “matrimonio igualitario por secretaría”. Para destrabar el proyecto, finalmente los diputados negociaron instalar un artículo transitorio que estipula que mientras no esté vigente una ley de matrimonio igualitario, el matrimonio se disolverá si es que alguno de los cónyuges solicita el cambio de sexo.
“Mientras no se encuentren en vigencia las normas que regulan en igualdad de condiciones el matrimonio entre parejas del mismo sexo, la sentencia firme que acoge la solicitud de rectificación de sexo y nombre en la partida de nacimiento y documentos de identificación, por razón de identidad de género, siempre pondrá término al matrimonio”, decía el proyecto.

“Decidimos poner eso para que nadie pretenda hacer trampa y legislar sobre el matrimonio igualitario en un proyecto cuyo alcance es el cambio de sexo registral. Fue aprobado casi por unanimidad en la Cámara de Diputados”, dijo el diputado UDI Jaime Bellolio, quien empujó el tema desde la comisión de DD.HH. Este punto generó discrepancias con varios sectores de Chile Vamos: el programa de gobierno de Sebastián Piñera no contempla legislar al respecto, aún cuando Evópoli se ha manifestado a favor.

La comisión mixta no tiene dentro de sus puntos de debate este artículo en particular, que fue rechazado por el Senado en su tercer trámite, pero sí los “efectos del cambio de nombre y sexo registral”, entre los cuales están las secuelas en el matrimonio. El primer borrador que gobierno presentó a los parlamentarios, según reveló La Tercera hoy, planteaba el derecho a una compensación económica por parte del otro cónyuge y el término del vínculo. Desde el Frente Amplio presentarán una propuesta para regular a aquellas parejas que, después de un cambio de identidad registral, queden conformadas por dos personas del mismo género. Algo que podría pasar en casos contados, pero que demuestra la existencia de un vacío legal, al no haber una ley de matrimonio igualitario vigente.

La presidenta de la comisión, senadora PPD Adriana Muñoz, señaló que “lo de la Cámara tiene pertinencia en que, si existe un cambio de sexo y cirugía y aún está el vínculo, se debe escuchar a las dos partes antes de disolverlo”. Sin embargo, agregó que “se produce un problema legal porque no hay ley (de matrimonio igualitario). Lo consagra, pero como producto de un cambio registral o quirúrgico, no de la unión real de dos personas del mismo sexo. es un vacío en la medida en que no hay una ley que regule a esas parejas”. Desde la DC, el diputado Matías Walker -también integrante de la comisión mixta- señaló que “no debería ser requisito tener un vínculo matrimonial disuelto para acceder a un cambio de identidad”.

En Chile Vamos la postura es crítica. “Esta es la aprobación del matrimonio igualitario disfrazado y por secretaría, y que va más allá del espíritu de la ley y de sus ideas matrices”, enfatizó Bellolio. “A nosotros nos parece que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, al haber un cambio de sexo debe ser causal de disolución inmediata”, dijo la presidenta UDI Jacqueline van Rysselberghe, quien es miembro de la comisión mixta, al igual que el diputado.

Desde el Frente Amplio, en tanto, la diputada Natalia Castillo -representante de Revolución Democrática junto al senador Juan Ignacio Latorre en la comisión mixta- está elaborando una propuesta para resolver ese vacío legal que pretenden presentar el próximo lunes. “El tema del vínculo matrimonial no disuelto es uno de los nudos que tiene la Ley de Identidad de Género. Esto nos da cuenta de lo poco actualizada que está la institución del matrimonio y pone en evidencia que al no reconocerse a personas del mismo sexo, nos encontramos con un vacío que se va a hacer patente”, dijo. “Igual creemos que es importante centrar la discusión en la identidad de género, y no en el matrimonio igualitario. Habrá que buscar una solución para respetar la libertad de las personas, si quieren mantener su vínculo, y que éste no se disuelva de manera inmediata”, agregó.

Los cálculos del Gobierno

Durante esta semana, diversos personeros de la Segpres sondearon a los parlamentarios para ver su disposición a votar la ley de Identidad de Género. Según aseguran, ya están la cantidad de votos necesarios para aprobar la iniciativa tal cual está, sin los cambios que podría incluir el Gobierno. Ya que el proyecto incluye el paso por un tribunal de familia, se necesita un quórum de 4/7 para su aprobación, o sea, 90 diputados y 24 senadores. En la Cámara, según los cálculos del Gobierno, se cumple el número, en el Senado la situación es más apretada.

“Los conservadores tienen que ver si prefieren que la ley salga pésima, abierta para los menores, o si prefieren votar la propuesta del Gobierno y que ésta salga mejorada. Porque la ley va a salir igual”, dice un asesor de la Segpres.

Cabe destacar que cuando en enero la Cámara de Diputados votó si se suprimía la mención a que sólo mayores de edad podían ejercer su derecho a la identidad de género, 11 diputados de Chile Vamos votaron a favor, de un total de 68. En contra hubo 24 votos del ahora oficialismo, a los que se sumaron 4 diputados de la Nueva Mayoría: uno de ellos fue la hoy senadora DC Yasna Provoste.

/gap