Chile Vamos se querella por presunto fraude al fisco en programa social impulsado por ex ministros Gómez y Blanco

    El ex funcionario del Ministerio de Justicia Franklin Ceballos, licenciado en Teología, admitió que se le pagó más de $5 millones por funciones no realizadas. Además, dijo que fue reclutado para Ascar tras un almuerzo con el ex diputado Pedro Araya y la ex ministra de Justicia, Javiera Blanco

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    Chile Vamos anunció la presentación de una querella, luego que salieran a la luz irregularidades en el programa Ascar, que buscaba mejorar las atenciones en las residencias del Servicio Nacional de Menores (Sename).

    Esto, luego que se conociera que el Ministerio Público indaga un eventual fraude al Fisco por el supuesto desvío de 3.600 millones de pesos en Ascar, programa que funcionó entre el 2013 y 2016 en el Ministerio de Justicia.

    Una investigación por presunto fraude al fisco en el Ministerio de Justicia, liderada por el fiscal Marcos Emilfork, busca determinar a los responsables de irregularidades en el programa Ascar.

    El objetivo de esta iniciativa era mejorar las atenciones en las cuestionadas residencias del Servicio Nacional de Menores (Sename).

    Pero durante las investigaciones por las muertes de niños y adolescentes en estos recintos se detectó que hubo pagos irregulares o que se hicieron sin haberse prestado los servicios que los motivaban.

    El ex funcionario del Ministerio de Justicia Franklin Ceballos, licenciado en Teología, admitió que se le pagó más de $5 millones por funciones no realizadas. Además, dijo que fue reclutado para Ascar tras un almuerzo con el ex diputado Pedro Araya y la ex ministra de Justicia, Javiera Blanco (foto), según reveló un reportaje de “T13” emitido anoche.

    Además, se señaló que el programa social fue reimpulsado por el también ex titular de Justicia, José Antonio Gómez, quien visó, a través de sus asesores, la contratación a honorarios de la actriz Ana María Gazmuri.

    La directora ejecutiva de la Fundación Daya recibió pagos por poco más de $17 millones por cumplir la función de terapeuta. Sin embargo, ésta explicó que esa sólo era la descripción de la función y que su rol fue hacer 40 charlas durante seis meses. “No fui contratada como terapeuta, esa es la definición de mis capacitaciones en el contrato. Más bien mi rol era de comunicadora”, indicó, tras lo cual comenzó “a trabajar en diálogos ciudadanos para abrir espacios de conversación ciudadana, bajar temas como estos y poder socializarlos”, señaló, agregando que no fue testigo de irregularidades.

    El Ministerio Público sostuvo a “T13” que han prestado declaraciones 130 de los 150 funcionarios que trabajaron en el programa Ascar. La investigación de oficio lleva 1 año y, hasta ahora, hay un solo imputado: Javier Lagos, quien fuera jefe de unidad de Ascar, y que hoy sigue desempeñándose como funcionario del Ministerio de Justicia.

    También se indagan los delitos de realización de función pública diferente (a la contratada) y eventuales falsificaciones de documentos para justificar pagos.

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