Utilizamos ropa interior a diario desde que somos pequeños y aun así seguimos cometiendo errores en su uso que pueden afectar a nuestra salud y a nuestra vida sexual. A veces dejarnos llevar por la moda puede acarrear consecuencias nocivas y, podemos elegir la ropa interior según la ocasión (aunque a muchos seguro que sus madres se la siguen escogiendo y comprando), con unos consejos minimizar los riesgos. Los expertos han puesto de manifiesto los errores más importantes que cometemos y que debemos evitar si no queremos tener ningún problema.

Adiós a la ropa ajustada

¿Holgada o ceñida? Depende de la ocasión. Es preferible la primera opción. No pasa nada si tenemos una cita importante y nos ponemos algo ajustado, pero que no se convierta en algo diario, no abusemos de ello. En las mujeres la ropa muy apretada, sobre todo en las que están el periodo de la postmenopausia o las que utilizan anticonceptivos hormonales, su lubricación vaginal disminuye y puede provocar irritaciones en sus genitales. En los hombres, su uso frecuente puede afectar a la salud de los testículos y disminuir la fertilidad. “Si tu ropa interior está dejando marcas en la piel, te estarás poniendo en riesgo de infecciones vaginales y erupciones cutáneas”, comenta la ginecóloga Octavia Cannon en Charlotte, Carolina del Norte.

Fuera tangas

Pueden ser sexys y cómodos, quizá con algunas prendas se hagan hasta casi imprescindibles, pero como todo en la vida, abusar es malo. La tira no suele recubrir toda la vagina, que además también está en contacto con el ano, y el roce de una parte a otra hace que las bacterias viajen libremente (por ejemplo el estreptococo) y provoquen infecciones vaginales. En el caso de los hombres, cada vez lo usan más. En este caso es más difícil que las bacterias vayan de un lado a otro, lo que fallaría seguro es la estética, un tanga masculino queda fatal.

Cuidado con los tejidos

Es cierto que las braguitas y calzoncillos pueden ser más atractivos dependiendo de qué estén hechos. Pero deberías guardar los de este tipo de materiales o los encajes para las ocasiones especiales. La seda y la licra no son transpirables. Son sexys y quedan muy bien pero la piel de los genitales debe transpirar, y es por eso que la mayor parte de estas prendas deben ser de algodón para cubrir las zonas más sensibles. La doctora Cannon recomienda el uso de algodón para evitar infecciones innecesarias.

La regla básica

Parece algo que ya sabemos, una directriz inamovible que cumplimos estrictamente a diario. O no. Para los más despistadillos, como es el caso de Tori Spelling en ‘Scary Movie 2’, debéis saber que cambiarla a diario es imprescindible, y en el caso de que sudemos, mucho más. Llevar ropa sudada o sucia anula por completo la función de proteger nuestras partes íntimas de las bacterias. Si vamos al gimnasio, corremos o hemos sudado mucho durante el día, debemos cambiarla las veces que haga falta.

Detergente adecuado

Quizá a veces nos llevemos una sopresita al quitarnos la ropa interior. Es posible que dependiendo del detergente que utilicemos, encontremos irritadas nuestras partes o icluso tengamos hongos. Muchas marcas tienen detergentes con productos químicos que pueden ocasionar daños si tenemos la piel sensible. Estos pueden añadir un olor fresco y floral, pero podrían estar causando estragos en tu zona íntima. Con el fin de evitar la irritaciones o erupciones dolorosas, Octavia recomienda el uso de detergentes sin perfume.

En plan comando

Si pasas de llevar ropa interior, aplica todo lo anterior a la ropa que uses normalmente. Debes tener cuidado también con las costuras, no vayan a rozar tus genitales y provoquen irritaciones innecesarias. Está muy bien ir con todo al aire, incluso a veces puede ser morboso si llevas ropa de deporte, pero bragas y gallumbos tienen una función protectora que está diseñada específicamente para eso. Ten mucho cuidado y no dejes desprotegida una parte tan importante.

A dormir

Según un estudio realizado en EEUU, uno de cada tres adultos duerme desnudo. Comodidad, moda, manía personal… Sea por el motivo que sea, lo que la ciencia no se cansa de demostrar es que estas personas hacen bien: dormir sin ropa es muy beneficioso para tu salud. Marilyn Monroe solo se echaba unas gotitas de perfume y se iba a dormir. Es el momento perfecto para que nuestros genitales respiren, y además permiten una mayor accesibilidad si de repente nos entran ganas de juguetear.

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