El móvil es una herramienta indispensable en el día a día actual. Para el trabajo, para ocio, para temas personales… Prácticamente no se puede vivir sin teléfono y por ello en multitud de ocasiones se echa mano de baterías portátiles.

Si todavía hay un aspecto en el que las empresas de telefonía deben mejorar es el de la duración de las baterías. Menos de un día en muchos casos y unas horas cuando la batería termina por viciarse. Por ello, se utilizan cargadores portátiles, que se convierten en un elemento adyacente casi más importante que el propio cargador tradicional.

Sin embargo, la duración de estos cargadores es limitada. A menudo el cable se suele romper obligando al usuario a comprar uno nuevo.

Encontrar una manera de prolongar la vida de los mismos nos ahorrará tiempo y dinero, y en la web ‘thefamilyhandyman’ han dado con ella. El objetivo es conseguir que nuestros frágiles cargadores duren más de unas semanas.

El primer paso consiste en quitar el muelle de un bolígrafo. A continuación expande el muelle hacia fuera de forma que pueda entrar por uno de los extremos del cable. Para este paso es probable que se tengan que utilizar unas pinzas.

Fotografía del muelle de un bolígrafo.

El muelle de un bolígrafo. / MaxPixel.

Después enrosca el muelle en la parte del cable dañada para que lo proteja. El siguiente paso es utilizar tubo termorretráctil (por 10 euros se pueden comprar en Amazon 560 ejemplares) y colocarlo encima del cable y el muelle. Utiliza un mechero para calentar el tubo termorretráctil hasta que coja forma alrededor del cable y el muelle.

Fotografía de un tubo termorretráctil.

Un tubo termorretráctil. / Flickr.

‘Voilà’. Con esta protección el cable del cargador no volverá a romperse y tendrá una duración mucho más elevada.