El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue el primero en votar ayer en su centro electoral, en el oeste de Caracas, y en los que el grueso de la oposición no participó por considerarlos fraudulentos, al igual que numerosos gobiernos.

«Que nadie se pierda este día histórico (…) cuidemos todos los centros electorales, cuidemos que todo sea en paz (…) llamo a todos los venezolanos, tu voto decide, votos o balas, patria o colonia, paz o violencia, independencia o subordinación», sostuvo.

 El mandatario venezolano, que acudió al colegio electoral junto a su esposa, Cilia Flores, y parte de su Ejecutivo, ponderó la jornada como «un día de celebración y participación, una fiesta electoral».

Maduro instó a los venezolanos a ir a las urnas para «demostrarle al mundo que Venezuela se respeta, es una república soberana, libre e independiente».

 El candidato oficialista cree que habrá «una muy buena participación» este domingo, y que al final los resultados serán reconocidos por «el pueblo» venezolano que «saldrá a defenderlos».

Maduro denunció nuevamente la existencia de una «campaña feroz» por parte de varios países para evitar que se celebrasen los comicios y pidió a la comunidad internacional «no jugar posición adelantada» en cuanto a rechazar un resultado electoral que todavía no se conoce.

 En estas elecciones se medirán también el exgobernador Henri Falcón, un chavista disidente que se apartó de la decisión de la opositora Mesa de la Unidad Democrática de no participar e inscribió su candidatura; el expastor evangélico Javier Bertucci y el ingeniero Reinaldo Quijada.

Durante esta jornada, en la que la principal coalición opositora ha llamado a la abstención, también se elegirán los miembros de los consejos legislativos de las 23 entidades federales y de los 335 municipios.

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